El partido conservador de la canciller federal Angela Merkel respaldó el lunes un acuerdo para formar un nuevo gobierno de coalición con sus rivales de centro-izquierda, soslayando preocupaciones sobre concesiones que incluyen un salario mínimo nacional y una medida para facilitar que algunas personas se retiren adelantadamente.

Merkel dijo en una reunión de la Unión Demócrata Cristiana que "hay grandes probabilidades de que Alemania y el pueblo de Alemania van a estar mejor en el 2017 que ahora" bajo el acuerdo.

Apuntó que éste incluye, como exigió su partido, que no haya un aumento de impuestos, el fin de nuevo endeudamiento estatal y la continuidad del estricto enfoque de Berlín hacia la crisis de la deuda en Europa. Pero admitió que hubo concesiones difíciles.

El partido de Merkel emergió de las elecciones parlamentarias del 22 de septiembre con su mejor resultado en dos décadas. Sin embargo, la canciller tuvo que negociar con la oposición centroizquierdista porque no consiguió suficientes escaños para una mayoría absoluta y sus socios previos de coalición quedaron fuera del Parlamento en las elecciones.

En lo que se ha convertido en el proceso más largo para formar gobierno en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial, Merkel negoció con los socialdemócratas para formar una "gran coalición" de los dos partidos más grandes del país.

Los socialdemócratas, que finalizaron en un distante segundo lugar en los comicios, consiguieron concesiones como el primer salario mínimo nacional en Alemania --8,5 euros (11,65 dólares) por hora-- y un cambio en el sistema de pensiones que permitirá a algunos trabajadores veteranos retirarse a los 63 años con pensión plena.

Algunos delegados en la reunión del lunes criticaron esa medida como un alejamiento excesivo de la decisión bajo el gobierno Merkel de elevar gradualmente la edad de jubilación de 65 a 67 años.

"Temo que estamos enviando el mensaje equivocado", dijo Philipp Missfelder, líder del ala juvenil del partido. Kurt Lauk, una prominente figura en la derecha pro empresarial de la Unión Demócrata Cristiana, apuntó que a menudo Alemania ha presentado sus reformas del mercado laboral como ejemplo para países europeos en crisis "y ahora nosotros estamos revirtiendo algunas de ellas".

Aun así, los delegados votaron casi unánimemente a favor del acuerdo, con apenas dos abstenciones entre los 180 votos.

El acuerdo de coalición enfrenta aún un obstáculo; los socialdemócratas van a someterlo a votación de sus 470.000 miembros. El resultado debe conocerse el fin de semana.

Si es aprobado, el Parlamento elegiría a Merkel para un tercer período de cuatro años.