A pocas horas de que expirara una prohibición de las armas de fuego hechas de plástico, el Congreso de Estados Unidos aprobó el lunes una prórroga de 10 años contra estos productos capaces de burlar los detectores de metales y las máquinas de rayos X en aeropuertos y escuelas.

Sin embargo, los republicanos bloquearon un intento de algunos legisladores por aplicar restricciones más severas: una nueva derrota para los promotores del control de armas en el año que ha transcurrido desde la masacre a disparos en la escuela primaria Sandy Hook en Newtown, Connecticut.

El Senado renovó la prohibición mediante una votación a voz. La Cámara de Representantes hizo lo mismo la semana pasada, por lo que ahora la iniciativa pasará al presidente Barack Obama para su promulgación.

En vista de que Obama estaba viajando a África para asistir a las ceremonias en honor al fallecido presidente sudafricano Nelson Mandela, se esperaba que el presidente firme el proyecto de ley antes de la medianoche mediante un dispositivo capaz de reproducir su firma, llamado autopen (autobolígrafo), dijo un funcionario de la Casa Blanca. El dispositivo ha sido utilizado por varios presidentes desde George W. Bush para poder "firmar" documentos.

Los republicanos bloquearon una propuesta del senador Chuck Schumer, demócrata por Nueva York, quien buscaba que todos los fabricantes de armas plásticas les colocaran piezas permanentes de metal, a fin de que se puedan detectar mejor.

Algunas armas de plástico cumplen con la ley actual, pero con una pieza de metal que se puede quitar, por lo que representan una amenaza al ser capaces de burlar los controles de seguridad en escuelas, aeropuertos y otros lugares.

"¿Quién en el nombre de Dios quiere dejar que las armas de plástico pasen a través de detectores de metales en los aeropuertos o los estadios?", dijo Schumer en una entrevista el lunes.

La Asociación de Portadores de Armas (NRA, por sus siglas en inglés), que ha sido clave en bloquear las restricciones a las armas, no expresó oposición a que se renovara la ley, pero la organización, que cabildea por la libre portación de armas, dijo que lucharía contra la ampliación de requisitos, incluyendo los propuestos por Schumer, "que pudieran infringir nuestros derechos en la Segunda Enmienda" constitucional para portar armas.

Subrayando la sensibilidad política del tema, ambas votaciones del lunes en el Senado fueron sólo de voz, por lo que no se registraron los votos por senadores individuales. Para un puñado de senadores demócratas que buscan la reelección el año próximo en estados de tendencia republicana, debió haber sido difícil votar este día.

La prohibición se aprobó inicialmente en 1988 bajo el presidente Ronald Reagan y se ha renovado con facilidad dos veces. La Cámara aprobó una renovación de 10 años el martes pasado.

Los demócratas han alegado que las impresoras en tercera dimensión son capaces de crear armas de plástico, por lo que eran necesarias más restricciones. Los republicanos dicen que la idea de Schumer debe ser estudiada.

Si el Congreso no hubiese actuado a tiempo, la prohibición habría expirado a medianoche.

Con la simple renovación de la ley fracasaron quienes buscaban implementar nuevas prohibiciones federales en el año transcurrido desde que 20 niños de primer grado y seis maestros fueron asesinados en Newtown, Connecticut.

"El grupo de presión de las armas todavía tiene un poder enorme en Washington. Francamente, más de lo que pensé que les quedaba", dijo el senador Chris Murphy, demócrata por Connecticut, que representó a Newtown el año pasado en la cámara baja.