El secretario de Defensa estadounidense Chuck Hagel advirtió el lunes al gobierno paquistaní que, si no resuelve las protestas que impiden el envío de pertrechos militares a Afganistán, será difícil que Washington mantenga un programa que ha mandado miles de millones de dólares en ayuda a Islamabad, dijeron funcionarios de la defensa.

Los paquistaníes le aseguraron a su vez que tomarán "medidas inmediatas" para resolver el problema, dijeron las fuentes, sin entrar en detalles.

La semana pasada, protestas antiestadounidenses en uno de los cruces fronterizos principales llevaron a Washington a detener los envíos a través del paso fronterizo de Torkham en Karachi debido a la falta de seguridad para los conductores de camiones. Las protestas se centran en el programa de aviones no tripulados de la CIA, gracias al cual han muerto muchos terroristas, pero también a civiles.

Las fuentes de la Defensa dijeron que Hagel describió ante el Congreso una realidad sobre el terreno que podría dificultar el envío de la ayuda a Pakistán. Hagel trató de adelantarse a cualquier problema con el envío de ayuda, dijeron las fuentes, que hablaron bajo la condición de anonimato por no estar autorizadas a declarar públicamente sobre las reuniones a puertas cerradas.

Hagel se reunió el lunes con el primer ministro Nawaz Sharif y el nuevo comandante del ejército, general Rahail Sharif, en un intento de reparar unas relaciones tensas y por momentos a punto de interrumpirse. Hagel es el primer funcionario estadounidense de alto rango que se reúne con el jefe militar, quien asumió el mes pasado.

Desde Islamabad voló a Arabia Saudí, donde se entrevistará con el príncipe heredero Salman.

Durante las reuniones en Pakistán se plantearon otros problemas, como la oposición de Islamabad a las incursiones de los aviones no tripulados, y el enfado de Washington con la renuencia de los paquistaníes a perseguir a la red terrorista Haqqani, que opera en la frontera y ataca a las fuerzas estadounidenses y de la coalición en Afganistán. Las fuentes reconocieron que hubo escasos avances, aparte del acuerdo de seguir conversando.

La oficina de Sharif indicó en un comunicado que el primer ministro y Hagel tuvieron un "intercambio profundo en toda una gama de asuntos de interés mutuo", tales como la defensa bilateral, la cooperación en materia de seguridad y Afganistán. Añadió que Sharif expresó su profunda preocupación por las incursiones de aviones no tripulados, las que consideró "contraproducentes para nuestros esfuerzos en la lucha contra el terrorismo y el extremismo a largo plazo".