El mapa político de Venezuela, teñido casi totalmente en 2008 por el rojo de la alianza dirigida por el entonces presidente Hugo Chávez, experimentó un cambio notable de color bajo el mando de su sucesor Nicolás Maduro luego que la oposición le arrebatara al oficialismo la capital del estado natal de Hugo Chávez, Barinas.

La oposición también ganó las alcaldías de las cinco ciudades más pobladas del país.

Contabilizado el 97,50 % de las mesas de votación "con resultados irreversibles" en 18 los 23 estados venezolanos y el Distrito Capital en las elecciones municipales del domingo, los aliados de Maduro ganaron 196 municipios en disputa, mientras que los candidatos de la oposición se alzaron con el triunfo en al menos 53.

La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, catalogó exitoso el proceso al reportar una participación de 58,92%.

En las elecciones regionales la abstención históricamente alrededor se ha ubicado en el 50%.

La alianza oficialista sumó al menos 4,5 millones de votos, mientras que el bloque opositor tuvo 4,2 millones.

La oposición venció en la capital del estado natal de Chávez, fallecido el pasado 5 de marzo, y las ciudades de Maracaibo, Valencia, Barquisimeto, San Cristóbal, Mérida --que son seis de las ciudades más pobladas del país-- además retuvieron la alcaldía mayor de Caracas y la capital del estado insular de Nueva Esparta, Asunción, informaron las autoridades electorales.

Valencia, Barinas y Barquisimeto que estaban en poder del oficialismo pasaron a manos de algunos de los más enconados adversarios del presidente Maduro.

En estos comicios fueron elegidos 337 alcaldes y 2.455 concejales en la capital y los 23 estados del país en unas elecciones que se celebraron en un clima de intensa polarización y crisis económica.

El oficialismo y la oposición apostaban a lograr una mayoría contundente que superara las dudas que surgieron tras los comicios de abril, cuando ambos movimientos alcanzaron votaciones muy parejas.

El certamen electoral se desarrolló de forma pacífica en todo el país con excepción de un incidente violento en el estado occidental de Trujillo, donde una mujer murió baleada pero no estaba claro si la muerte estaba relacionada con motivos políticos.

El proceso de votación, que estaba previsto que tardara unas 12 horas y se esperaba cerrar a las 6 p.m. hora local, se extendió en algunos centros debido a la presencia de electores en las filas, informó a la prensa uno de los cinco directivos del Consejo Nacional Electoral, Vicente Díaz, sin ofrecer más detalles.

Díaz dijo que tienen que continuar abiertas las mesas donde haya electores en las filas. El directivo expresó que luego que cierren las mesas, los resultados podrían darse "unas tres horas después".

Bajo un estruendo de fuegos artificiales y el sonido de una diana militar, entonada por unas grandes cornetas desde un pequeño camión que recorrió varias calles de la populosa barriada pobre de Petare, en el este de la capital, a las 5 a.m. hora local, los oficialistas comenzaron a animar a los electores a salir a votar.

Sin embargo, los periodistas de The Associated Press observaron muy poca afluencia de electores al comenzar la mañana en los centros de votación de Petare y otras zonas de la capital.

"La paz del país está garantizada", dijo el presidente Nicolás Maduro al informar a la prensa que el proceso electoral se estaba desarrollado con normalidad. "He tomado todas las medidas para evitar las loqueras de los que siempre conspiran".

Luego de sufragar en una escuela pública del oeste de la capital, Maduro, quien vestía de chaqueta deportiva y pantalón negro y era acompañado de algunos de los candidatos a alcaldes de la capital, exhortó a los venezolanos a votar para "garantizar la victoria de la paz", y evitar las "conjuras" contra el país.

El mandatario aprovechó para recordar al fallecido Hugo Chávez, quien habló por última vez al país hace un año antes de someterse a una operación en La Habana y dejar a cargo de su proceso político a Maduro.

"Hoy es el día del amor y la lealtad a Chávez", dijo el gobernante al recordar a sus seguidores la convocatoria que hizo para ir a votar este ocho de diciembre en nombre del desaparecido líder, medida que fue cuestionada por la oposición como una acción de propaganda en medio de la consulta.

Maduro enfrenta por primera vez el reto político de ser el jefe del movimiento oficialista en unos comicios municipales en los que los candidatos del gobierno figuran como favoritos para ganar la mayoría de las 337 alcaldías en juego durante la jornada.

El mandatario fue electo presidente el pasado 14 de abril en unas disputadas elecciones en las que superó por un escaso margen de 224.739 sufragios al opositor Henrique Capriles, que desconoció la victoria oficial y alegó un supuesto fraude.

Las elecciones se convocaron tras la muerte en marzo de Chávez, que falleció luego de casi dos años de combatir un cáncer.

Para hacer frente a la galopante inflación y el severo desabastecimiento de algunos alimentos y productos básicos, en las últimas semanas Maduro ha intensificado una política de control de precios, vigente desde hace una década, y ha decretado rebajas en los precios de algunos bienes.

"Esta es la hora de los valientes, esta es la hora de demostrar nuestro coraje, nuestra fuerza", dijo Capriles a la prensa, a la salida de su centro de votación en el este de Caracas, al llamar a los electores a votar, y a vencer lo que consideró como "la campaña más abusiva de quienes tienen el gobierno".

El dirigente cuestionó a las autoridades electorales, señalando que se comportan como una de las canciones de la popular cantante colombiana Shakira porque son "ciegos, sordos y mudos" ante las denuncias.

El líder opositor, de 41 años, criticó con dureza a Maduro, a quien acusó de incurrir en un proselitismo "descarado" al acudir a su centro de votación y aparecer ante las cámaras de televisión con los candidatos oficialistas a las alcaldías de los municipios capitalinos. "Maduro hoy hizo campaña electoral... campaña descarada".

"Siempre hemos respetado los resultados cuando los resultados son el reflejo de lo que el pueblo ha expresado con sus votos, y así va hacer", indicó Capriles, al ser preguntado si la oposición aceptará los reportes finales del CNE tal como exigió este domingo el mandatario.

El también gobernador del estado central de Miranda denunció que durante la campaña la oposición enfrentó un supuesto "silencio informativo" de los grandes medios radioeléctricos privados y estatales, que no difundieron sus eventos ni mensajes. El dirigente acusó al oficialismo de utilizar los medios del Estado y recursos del gobierno para hacer campaña a pesar que la ley electoral lo prohíbe.

El oficialismo y la oposición activaron al final de la tarde sus maquinarias para persuadir a los electores a votar.

En la escuela pública Andrés Bello, al centro de la ciudad, se registró un incidente cuando varios representantes de medios privados, que estaban cubriendo el cierre de las mesas y la auditoría del proceso, fueron sacados por la fuerza por efectivos militares armados, quienes desatendieron la orden del CNE de permitir el acceso a la prensa.

La fiscal general, Luisa Ortega Díaz, dijo que durante la jornada se registraron siete incidentes por destrucción de papeletas de votación, y que tres personas fueron detenidas por usurpación de identidad.

"Vengo a votar para fortalecer la democracia y como respuesta al legado que nos dejó el comandante (Chávez). Tenemos que ser fieles a ese legado", indicó Antonio Doria, un obrero de limpieza de una empresa privada.

Leonor Romero, enfermera jubilada 67 años, consideró que las elecciones son muy importantes "para ver si se endereza un poco el municipio y el país".