El gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, anunció el sábado la creación de un comité de crisis para evitar posibles saqueos e incidentes en esta provincia argentina como ocurrió en 2012, cuando la localidad fue epicentro de una ola de ataques a centros comerciales que culminó con dos muertos.

Ahora, ante la huelga de la policía provincial que reclama mejoras salariales, Bonfatti anunció un acuerdo con el secretario de Seguridad de la nación, Sergio Berni, que le permite disponer de unos 1.500 gendarmes que llegaron el sábado a la provincia y que actuarán "en todas las ciudades donde pueda ocurrir algún conflicto".

"Con este anuncio queríamos que toda la población supiera que le damos una gran tranquilidad y vamos a seguir trabajando juntos por Santa Fe", afirmó.

El anuncio se conoció después de que el viernes las policías de al menos tres provincias de Argentina se declararon en huelga en reclamo de mejores salarios.

Esto puso en alerta a las autoridades ante la posibilidad de que se desatara una ola delictiva con saqueos a comercios como sucedió días atrás en la provincia de Córdoba, a 700 kilómetros (434 millas) al norte de la capital argentina, donde se desencadenó una ola de robos y saqueos a supermercados y comercios, con un saldo de dos muertos y cientos de detenidos.

La situación se normalizó luego de que el gobierno provincial accediera a mejorar las condiciones laborales de los oficiales que reclaman aumento de salarios, que actualmente van de los 500 a los 1.000 dólares.