Autoridades federales investigarán lo sucedido en un poblado del sureste de México donde elementos del ejército asesinaron a cuatro civiles aparentemente por haberlos confundido con criminales, dijo el sábado el vocero del estado de Guerrero.

En el incidente, que ocurrió el viernes por la noche en el poblado de Arcelia, localizado a unos 330 kilómetros (205 millas) al sureste de la capital del país, perdieron la vida el director de Tránsito Municipal, Mario Uriostegui y su segundo Josué Ramírez, además de dos empleados del área de cultura.

"Aún no nos queda del todo claro lo que pasó", dijo José Villanueva Manzanarez, vocero oficial del gobierno del estado, quien agregó que debido al uso de armas de alto poder, además de la implicación de personal militar, es necesaria la intervención de la Procuraduría General de la República (PGR).

Las versiones de la prensa local y de algunos testigos dicen que las cuatro víctimas regresaban de un campo de tiro cuando fueron abatidos por personal militar que los habría confundido con delincuentes.

El alcalde de Arcelia, Taurino Vázquez dijo que la investigación federal debe dejar en claro qué fue lo que pasó porque "lo que sabemos hasta ahora es que se trató de una confusión debido a que las víctimas estaban uniformados con camuflaje de cacería".

Tras el incidente, unas 200 personas bloquearon el acceso principal al poblado en protesta por la balacera y exigiendo la salida del ejército.

En México, los militares han sido usados para combatir el crimen organizado desde el 2006, cuando el ex presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva contra los cárteles de las drogas.