Por lo menos seis personas murieron abatidas por bombas y tiros en Irak, dijeron las autoridades.

La policía informó que una bomba estalló el sábado por la tarde en un mercado al aire libre en la ciudad norteña de Mosul donde mató a dos clientes e hirió a 15.

Una hora después, agregó la policía, dos personas murieron y siete resultaron heridas cuando estalló una bomba en un camino usado con frecuencia por convoyes militares en el pueblo de Mishahda, justo al norte de la capital.

En la ciudad occidental de Ramadi, capital de la provincia suní de Anbar, pistoleros mataron a tiros al hijo de un líder local de una milicia suní anti al-Qaida. La policía dijo que un amigo del hijo también murió en el ataque. La milicia, conocida como Sahwa, unió fuerzas con los soldados estadounidenses durante lo más reñido de la guerra en Irak para combatir a al-Qaida. Desde entonces ha sido blanco de los insurgentes suníes, que los consideran traidores.

Funcionarios médicos confirmaron las cifras de bajas. Todos los informantes hablaron con la condición del anonimato por no estar autorizados a hablar con la prensa.

Los ataques del sábado elevan a por lo menos 76 la cifra de muertes en Irak este mes, según un recuento de la Associated Press. Pero muchas muertes podrían no ser reportadas.