El presidente iraní justificó el sábado un acuerdo temporal convenido en Ginebra con potencias mundiales el mes pasado que alivia algunas sanciones a cambio de frenar partes del programa de enriquecimiento de uranio de la república islámica, argumentando que la mejora económica de Irán es tan importante como mantener un programa nuclear pacífico.

Hasan Ruhani dijo ante estudiantes en Teherán que el progreso económico no puede lograrse sin interacción con el mundo exterior. Agregó que su gobierno mantendrá su política de moderación, un marcado contraste con el estilo grandilocuente de su predecesor Mahmud Ahmadineyad.

El pacto nuclear de seis meses incluye mayor acceso para los inspectores de Naciones Unidas a territorio iraní y un tope al nivel del enriquecimiento de uranio.

Desde que Irán firmó el acuerdo interino el mes pasado, Ruhani ha tratado de convencer a los escépticos y los intransigentes que Irán no cede en cuestiones clave relativas a la soberanía nacional. Es una tarea que resultará difícil para el líder moderado a medida que se avance hacia un acuerdo definitivo dentro de seis meses.

"La tecnología nuclear y el enriquecimiento del uranio es nuestro derecho", afirmó Ruhani en su discurso a los estudiantes universitarios que fue difundido en vivo por la televisión estatal. "Pero el progreso, las mejores condiciones de vida y el bienestar del pueblo son también nuestro derecho. Quebrar y desmantelar el armazón de las sanciones opresivas también es nuestro derecho".

Un régimen estricto de sanciones impuesto por las potencias occidentales a Irán debido a su programa nuclear ha tenido un costo enorme sobre la economía nacional, y Ruhani fue elegido por gran margen este año con la expectativa de que arreglaría la situación económica.

Por momentos ha tratado de enmarcar el debate nuclear en términos económicos. "Los centrífugos deben movilizarse. Pero también la vida de la gente y la economía deben movilizarse", afirmó. "Sin poderío económico no se puede afianzar nuestro poderío nacional".

Los economistas culparon la situación económica iraní a una combinación de sanciones y malas decisiones durante el gobierno de su predecesor Ahmadineyad. Pero Ruhani ha tratado de revivir la economía por medio de una mejor administración y una interacción constructiva con el mundo exterior.

Su discurso fue interrumpido por lemas de "moderación, reformas" de sus partidarios y "¡Muera Estados Unidos!" de los estudiantes intransigentes.

Ruhani hizo una breve pausa cuando sus partidarios reclamaron la libertad de líderes de la oposición mientras los oponentes exigían su ejecución. "Necesitamos unanimidad interna y consenso para lograr nuestros objetivos, y por eso deberíamos aumentar nuestra tolerancia", afirmó. "Si no podemos resolver una cuestión nacional por medio de racionalidad y unanimidad, ¿cómo podríamos resolver las cuestiones complicadas regionales y globales?"