A fin de tranquilizar a sus aliados cautelosos, el vicepresidente Joe Biden arremetió el viernes contra quienes ponen en duda el compromiso de Estados Unidos con Asia, que a veces ha parecido menguar debido a coyunturas internas y externas.

Sin embargo, Biden advirtió que sin confianza y sin un marco mínimo común, podría socavarse el potencial de la gran prosperidad y seguridad en Asia debido el incremento de las tensiones en la zona, que registra un veloz crecimiento económico.

"Este es uno de esos puntos de inflexión en la historia", expresó Biden en un discurso que pronunció en una universidad de Corea del Sur. "Tenemos en verdad una oportunidad --una oportunidad-- para cambiar ligeramente la historia", apuntó.

Biden, cerca de finalizar una gira de una semana por Asia, esbozó una visión amplia de los vínculos de Estados Unidos con Asia en los que coexista la cooperación con una intensa competitividad.

Al describir la evolución de Corea del Sur desde el fin de la Guerra de Corea, Biden sostuvo que este país del noreste asiático es modelo para otras naciones que buscan emerger del caos y el autoritarismo.

Para ese propósito, Biden exhortó a los países asiáticos a que abran sus economías, eliminen las barreras comerciales, creen oportunidades para las mujeres y cooperen en la protección ambiental.

Pidió a Asia que adopte un conjunto sencillo de normas que rijan las relaciones entre las naciones en una vecindad donde muchas de las naciones más poderosas tienen enconadas disputas.

"Aparejado a este crecimiento se han presentado nuevas tensiones, más allá de las persistentes amenazas que enfrentamos", dijo Biden.

"Las reglas y normas que contribuyen al avance de la seguridad y la prosperidad mantienen su evolución para mantenerle el ritmo a los notables cambios del siglo XXI", apuntó.

Estas amenazas fueron el telón de fondo de las escalas de Biden en Corea del Sur, Japón y China, donde el vicepresidente asumió el papel de mediador ante apremiantes disputas internacionales, en un viraje de la diplomacia suave típica de las visitas de un vicepresidente.

Corea del Sur y Japón, los dos aliados más cercanos de Estados Unidos en la región, están enzarzados en una dolorosa disputa avivada por la enemistad histórica de hace casi un siglo. Además, hay nuevas señales preocupantes provenientes de Corea del Norte.

En las aguas agitadas que separan a Corea del Sur, China y Japón, la gira asiática de Biden afrontó la turbulencia de la disputa a causa del reclamo de Beijing en torno al espacio aéreo sobre islas cuya soberanía está en disputa.

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Josh Lederman está en Twitter como http://twitter.com/joshledermanAP