Autoridades comenzaron el jueves a trabajar en la delicada tarea de recuperar y resguardar una carga de cobalto 60 radiactivo que fue localizado abandonado en un área rural del centro de México, dos días después de haber sido robado y que generó una alerta ante la peligrosidad del material para quien lo manipule.

El material fue localizado el miércoles fuera del contenedor que lo protegía, aunque no había signos de haber contaminado la zona, dijo el jueves la Agencia Internacional de Energía Atómica de Naciones Unidas con base en información proporcionada por autoridades nucleares mexicanas.

Juan Eibenschutz, director general de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias de México, dijo que la recuperación del cobalto 60 y su colocación en un nuevo contenedor podría tardar hasta dos días.

"Es una operación muy delicada", dijo el funcionario.

El material radiactivo fue encontrado en un paraje despoblado de la comunidad de Hueypoxtla, una zona rural del Estado de México de unos 4.000 habitantes, a escasos 40 kilómetros de donde el lunes fue robado el camión que transportaba el contenedor y que puso en alerta a autoridades de varios estados del país.

La Agencia de la ONU dijo que el cobalto 60 que fue robado tiene una actividad de 3.000 curios, o categoría 1, lo que significa que podría causar daños fatales a quien esté en contacto con él.

Hospitales han sido alertados en caso de que lleguen personas que hayan estado expuestas a radiación, aunque hasta ahora nadie se había reportado.

Mardonio Jiménez, físico y director de supervisión operativa de la Comisión mexicana, dijo que las personas expuestas al cobalto 60 no pueden contaminar a otras personas., por lo que no existe riesgo para la población y no había necesidad de ninguna evacuación en Hueypoxtla.

El material estaba en un contenedor que era parte de un equipo médico en desuso y el cual era transportado por un camión hacia una instalación de desechos en el centro de México desde la frontera norte.

Miembros de una familia encontraron el contenedor vacío que había tenido el cobalto 60 y están bajo observación médica, dijo Jiménez en Milenio televisión. El alcalde de Hueypoxtla, Javier Santillán, dijo posteriormente a la misma televisora que no presentaban ningún daño.

Militares y policías federales establecieron un cerco 500 metros alrededor de donde fue localizado el material radiactivo.

Tras el robo el lunes, las autoridades emitieron una alerta en seis estados y la capital del país, además de las aduanas para impedir que saliera el vehículo del país.

La Casa Blanca dijo el jueves que el gobierno del presidente Barack Obama no tenía razón para creer que el contenedor robado representara una amenaza para los Estados Unidos.

En Hueypoxtla, sin embargo, habitantes se han quejado de que no han recibido ninguna información por parte de las autoridades y ni siquiera les notificaron del hallazgo.

"Sólo queremos información", dijo María del Socorro Rostro Salazar, una abogada que ha vivido en la comunidad por ocho años. "Me enteré por Facebook... nadie nos dijo nada", añadió.

Dijo que a escasos 50 metros del área acordonada esta un kínder y el miércoles, cuando se localizó el contenedor, nadie les notificó y tuvieron clases normales.

"Me preocupa mi pueblo porque aquí vivo", añadió.

El camión con la leyenda "Transportes Ortiz" salió de la ciudad fronteriza norteña de Tijuana el 28 de noviembre. Se dirigía hacia un centro de desechos radioactivos en el Estado de México, pero el chofer se detuvo a descansar en una gasolinera en la comunidad de Tepojaco, en el estado central de Hidalgo, y fue cuando se robaron el vehículo y el equipo.