Vientos huracanados azotaron Gran Bretaña el jueves como parte de un poderoso sistema de tormentas que recorre Europa, el cual ha alterado los vuelos, paralizado los trenes y dejado a decenas de miles de viviendas sin electricidad. Tres personas murieron en accidentes vinculados con el meteoro.

Las autoridades evacuaron unas 10.000 casas a lo largo de la costa oriental inglesa tras advertir que el país podría enfrentar su peor oleaje en 60 años. La Barrera del Támesis --una serie de enormes placas de metal que pueden ser elevadas para contener el río-- sería cerrada el jueves por la tarde para proteger a Londres.

Las inundaciones a consecuencia de la marea --provocadas cuando las tormentas arrojan enormes cantidades de agua de mar tierra adentro-- eran aguardadas en Gran Bretaña, Alemania y Escandinavia, junto con poderosos vientos helados provenientes de Groenlandia.

La tormenta azotó Escocia durante la noche, golpeando las tierras altas con ráfagas de hasta 229 kilómetros (142 millas) por hora. Los trenes permanecieron detenidos gran parte del día, pero posteriormente comenzaron a recorrer las vías en forma intermitente luego de que los escombros fueron retirados de algunas rutas.

Se reportaron problemas de transporte en todo el noroeste de Europa. Todos los vuelos en el aeropuerto de Copenhague fueron suspendidos el jueves por la noche debido a la tormenta, informaron las autoridades.

Un accidente al oeste de la ciudad escocesa de Edimburgo cobró la vida de un chofer de camión, y un árbol que cayó aplastó a un hombre en el condado de Nottinghamshire.

La policía en el oeste de Dinamarca dijo que una mujer de 72 años murió cuando la tormenta volcó la camioneta en que viajaba.

___

Los periodistas de la AP David Rising y Frank Jordans en Berlín, Robert Barr en Londres, Jan M. Olsen en Copenhague y Mike Corder en Amsterdam contribuyeron a este despacho.