El Banco Central Europeo mantuvo sin cambios su tasa de interés el jueves y redujo su pronóstico inflacionario para el 2014, lo que deja entrever que la recuperación económica en los países de la eurozona seguirá siendo débil.

La autoridad monetaria europea mantuvo su tasa de referencia en 0,25% tras su reunión mensual, después de que en su reunión del mes pasado aplicó una sorpresiva reducción de un cuarto de punto.

En conferencia de prensa, Mario Draghi, el presidente del BCE, dijo que el banco redujo su pronóstico de inflación a 1,1% cuando inicialmente esperaba un 1,3. Se espera que esa tasa aumente a 1,3 en 2015, muy por debajo de su objetivo de mantener la inflación apenas por debajo del 2%.

La cifra es significativa porque indica una baja demanda de bienes de consumo. La inflación de la eurozona en noviembre fue de 0,9% anual.

El BCE elevó levemente su expectativa de crecimiento a 1,1% después de un 1,0% que esperaba previamente, tras la contracción de 0,4% calculada para este año.

Draghi dijo que el banco mantendrá las tasas de interés bajas para el futuro inmediato, pero no ofreció ningún estímulo alterno como préstamos a tasa baja para los bancos.

La tasa de referencia determina qué bancos pagan para recibir préstamos del BCE y eso tiene influencia sobre los costos de los préstamos para empresas y consumidores. En teoría, una reducción en las tasas permitiría a las compañías solicitar más préstamos para hacer inversiones y crear empleos.

No obstante, algunos bancos no están dispuestos a hacer préstamos a esas tasas porque les preocupa el estado de la economía y están enfocados en arreglar sus propios balances.