Los empresarios de América Latina se contaron entre los principales impulsores de la expansión económica que experimentó la región en la última década, pero están rezagados en términos de innovación, de acuerdo con un nuevo informe del Banco Mundial difundido el jueves.

El reporte "El emprendimiento en América Latina: muchas empresas y poca innovación" destaca que el gran desafío para la región es que las empresas aumenten la productividad con innovación para que el crecimiento económico pueda ser sustentable en el largo plazo.

"Es un desafío trascendental para la región porque se acostumbró a tasas de crecimiento altas... pero mucho de ese crecimiento fue reflejo de que soplaban vientos favorables de commodities (materias primas). Creemos que estos vientos están disminuyendo y vamos a entrar en un crecimiento más bajo... el desafío es generar crecimiento de la productividad basada en la innovación", manifestó Augusto de la Torre, economista jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial al ofrecer detalles sobre el informe. "El déficit de innovación es muy profundo porque se refleja en múltiples aspectos", aseguró.

Entre 2003 y 2012 Latinoamérica experimentó un crecimiento promedio anual del 4%, a pesar de la contracción registrada a nivel mundial por la crisis financiera internacional (2008-09).

Los expertos sostienen que dicho crecimiento se debió principalmente a un escenario internacional favorable, marcado por una rápida expansión del comercio mundial y un incremento en los precios de las materias primas que resultó en términos de intercambio por demás positivos para la región.

Pero al parecer los tiempos han cambiado y esos buenos augurios se han enfriado.

El Fondo Monetario Internacional redujo en octubre a 2,7% su proyección de crecimiento en América Latina y el Caribe durante 2013 debido al impacto causado por una infraestructura insuficiente, una caída en los precios de las materias primas y un endurecimiento de las condiciones financieras mundiales. El organismo proyectó que la región repuntará en el 2014 y el crecimiento será entonces del 3,1%, apenas superior al 3% del 2012.

El FMI había pronosticado en un principio un crecimiento del 3,4% para el 2013, y del 3,9% para el 2014.

Aunque el informe no lo menciona, de la Torre subrayó que existen algunas excepciones de sectores que sí han sido innovadores en Latinoamérica, como el de las empresas agrícolas de Brasil, las vitivinícolas de Argentina y Chile, y las automotrices de México.

Desde la perspectiva de varios emprendedores que participaron de la presentación del reporte, la innovación se encuentra en Latinoamérica con obstáculos como la burocracia gubernamental y la falta de financiamiento y de orientación por parte de expertos.

"La innovación debe caer en los emprendedores, como en los países desarrollados. Lo que pasa es que en los países latinoamericanos ha sido complicado hasta ahora porque no hay apoyo no sólo financiero sino de orientación de aceleradoras donde te ayuden a convertir una idea en algo tangible", expresó el emprendedor mexicano Bahigh Acuña, de 30 años, quien lanzó en su país el sitio de venta de música por internet Spotify y pronto anunciará un nuevo emprendimiento de conectividad social para Latinoamérica.

Al parecer el rezago de innovación afecta a todas las empresas, tanto a las nacionales exportadoras como a las llamadas "multilatinas" que han logrado llevar sus productos a mercados que trascienden el de sus países, como a las mismas multinacionales que operan en Latinoamérica al momento de compararlas con empresas similares que operan en Corea, en Asia o en Europa del Este, por ejemplo.

"Muchas empresas de la región practican algún tipo de innovación, pero la intensidad de la innovación tiende a ser menor o insuficiente para aumentar la productividad", indica el informe presentado por de la Torre en un lujoso hotel del distrito financiero de Miami.

De acuerdo con el informe de 151 páginas, las empresas de América Latina presentan productos nuevos con menos frecuencia que empresas de otras economías similares, los empresarios más avanzados tienden a estar alejados de las mejores prácticas globales de gerenciamiento, la inversión de las compañías en investigación y desarrollo es baja, y el registro de marcas y patentes está muy por debajo de los niveles de referencia.

Así, por ejemplo, países como Ecuador, Jamaica, México y Venezuela, presentan o desarrollan productos nuevos a un ritmo que es menos de la mitad que en naciones como Tailandia o Macedonia.

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Gisela Salomón está en Twitter como www.twitter.com/giselasalomon