Dos ex agentes acusados de tortura durante la dictadura franquista en España dijeron el jueves que impugnarán su extradición a Argentina, donde un juez solicitó su arresto de acuerdo con el principio de la justicia universal.

José Antonio González Pacheco y Jesús Muñecas Aguilar hicieron esa declaración ante un juez español que les ordenó entreguen sus pasaportes, se presenten cada semana ante un tribunal y soliciten permiso para salir de España durante el tiempo que tome su proceso de extradición en el sistema judicial.

Ninguno hizo declaraciones a la prensa afuera del tribunal en Madrid al salir de la audiencia a puertas cerradas, de la que se retiraron con bufandas y lentes oscuros en un intento por ocultar su rostro.

Muñecas Aguilar entregó al juez una carta en la que niega las acusaciones, dijo una portavoz del tribunal que solicitó el anonimato de acuerdo a las normas que le prohíben dar su nombre.

Las presuntas víctimas han dicho que González Pacheco era conocido por su crueldad y se le apodaba "Billy the Kid" porque solía hacer girar una pistola en su dedo como un vaquero durante los interrogatorios.

Muñecas Aguilar ya había sido sentenciado a cinco años de cárcel y expulsado de la Guardia Civil por su participación en el intento de golpe de Estado de 1981, cuando 200 integrantes de la Guardia invadieron el Parlamento y tomaron a legisladores como rehenes.

La investigación argentina comenzó luego que una pesquisa muy publicitada sobre los crímenes del franquismo, lanzada por el conocido ex juez español Baltasar Garzón, fue suspendida cuando el magistrado fue echado del tribunal en 2012 por excederse de su jurisdicción en otro caso.

Un grupo de querellantes del caso que se encuentran de visita en Argentina expresaron su satisfacción por la presencia de ambos imputados ante el juez español.

"En Argentina es diferente, la memoria está instalada, pero en España no. Lo que está sucediendo hoy en Madrid era impensado", dijo a AP Adriana Fernández, familiar de una de las víctimas del franquismo y una de las impulsoras del caso ante la justicia argentina.

Fernández, junto a otros denunciantes, participaron el jueves en Buenos Aires de la tradicional ronda de las Madres de Plaza de Mayo --sus hijos son los desaparecidos de la última dictadura militar (1976-1983) alrededor de una pirámide en la plaza del mismo nombre.

La expulsión de Garzón generó indignación en España y el extranjero porque muchos lo consideran un paladín de los derechos humanos, en especial después de que acusó formalmente al ex dictador chileno Augusto Pinochet en 1998.

Pero la investigación de Garzón sobre los delitos en la era del general Francisco Franco también enfrentó intensa oposición en España, ya que se consideró iba en contra de una amnistía aprobada dos años después de la muerte de Franco. También se le acusó de abrir viejas heridas de un capítulo oscuro en la historia de la nación.

Franco gobernó España de 1939 hasta su muerte en 1975. El principio de jurisdicción universal, utilizado en Argentina y en España, sostiene que algunos delitos son tan graves que pueden ser juzgados en cualquier parte.