Un proyecto de ley para despenalizar a las prostitutas y multar a sus clientes fue aprobado el miércoles por amplia mayoría en la cámara baja del parlamento francés.

La Asamblea Nacional aprobó el proyecto por 268 votos contra 138 y lo envió al Senado.

En el intento de combatir las redes de tráfico humano, la ley aplicaría una multa de 1.500 euros (2.000 dólares) a quien solicitara los servicios de una prostituta. Al mismo tiempo, despenalizaría a las alrededor de 40.000 sexoservidoras que hay en el país y facilitaría a las extranjeras la permanencia en el país si entran en un programa para abandonar el oficio.

La prostitución es legal en Francia, pero una ley de 2003 vigente prohíbe la oferta de servicios, el proxenetismo y la venta de sexo por menores.

Se prevé una mayor oposición al proyecto en el Senado. En las últimas semanas ha habido protestas frente al parlamento, incluso de prostitutas.

El gobierno socialista del presidente Francois Hollande respalda el proyecto. La votación final podría demorarse varios meses.