Michel Platini se deslindó el miércoles de la decisión tomada por la FIFA, que pareció dar a su natal Francia una mayor probabilidad de entrar en un grupo considerado fácil para el Mundial que se realizará el año próximo en Brasil.

El ex astro del fútbol y actual presidente de la UEFA, dijo el miércoles a periodistas que él mismo se ofreció para abandonar la sala donde los líderes de las distintas confederaciones discutían la propuesta. Atribuyó a la propia FIFA la idea de no colocar directamente a Francia en el segundo bombo del sorteo, como se había especulado, sino de enviarla con el resto de los equipos europeos que no son cabezas de serie, a la cuarta tómbola, y de decidir en forma aleatoria entre éstos quien iría a la segunda.

"Les dije que saldría de la sala y ellos me dijeron, 'no, hay una propuesta y todos la aceptarán''', relató Platini antes de una sesión del comité de reglamentos de la FIFA.

La selección europea que termine en el segundo bombo podría enfrentar a rivales más fuertes, incluido seguramente un cabeza de grupo. Se esperaba que Francia, el clasificado europeo en la posición más baja, quedara directamente en ese bombo, por un antecedente sentado en el sorteo para el Mundial de 2006.

"No soy el único francés en la FIFA", dijo Platini, quien es vicepresidente del organismo rector del fútbol mundial.

Hace ocho años, Serbia y Montenegro tuvo la posición más baja en el ranking de las siete naciones europeas que no eran cabeza de grupo. Por lo tanto, se le colocó en un bombo separado y terminó aterrizando en un grupo tremendo, con Argentina, Holanda y Costa de Marfil. La selección balcánica perdió los tres partidos.