Un pastelero de Colorado que se negó a hacer un pastel para una boda de dos personas del mismo sexo no debería verse obligado a violar sus creencias religiosas, dijo su abogado al juez que decidirá si el hombre debe acoger los pedidos de parejas gay.

Pero el abogado de una pareja gay dijo el miércoles que las creencias religiosas no dan derecho a discriminar.

Lo que se decidirá en la demanda presentada por David Mullins y Charlie Craig contra Masterpiece Cakeshop en Denver es si la libertad religiosa puede proteger a un negocio de acusaciones de discriminación por parte de parejas gay.

Mullins y Craig quisieron comprar un pastel el año pasado, pero cuando uno de los dueños del negocio, Jack Phillips, se enteró de que era para una boda gay, dijo que su fe religiosa le impedía aceptar a la pareja como clientes.

"Diga lo que diga su fe sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo o el poder expresivo de un pastel de bodas, esto no les da a los demandados una licencia para discriminar", dijo Amanda Goas, abogada de la Asociación Nacional para la Defensa de los Derechos Civiles (ACLU en inglés) a un juez de la Comisión de Derechos Civiles de Colorado.

La abogada de Phillips, Nicolle Martin, dijo que su cliente no debería verse obligado a olvidar su fe cristiana mientras atiende el negocio que tiene desde hace casi 40 años. Para Phillips es "un privilegio diseñar y crear los pasteles que festejan los hechos jubilosos de la vida de la gente".

"Cree que esta vocación le fue elegida por Dios, y como hombre de Dios, Jack Phillips vive de acuerdo con ciertos principios bíblicos", dijo Martin.

Dijo que el pastelero podría ser condenado a un año de prisión si la corte falla en su contra y él sigue negándose a hacer pasteles para bodas gay.

El juez Robert N. Spencer dijo que dará su fallo en los próximos días.

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Iván Moreno está en Twitter como: http://twitter.com/IvanJourno