Argentina en el mismo grupo de Holanda, Inglaterra y Estados Unidos. Colombia, decepcionada al saber que su condición de cabeza de serie no era sino un premio envenenado que la dejó compartiendo llave con Inglaterra, Portugal y los propios estadounidenses.

Son apenas dos de los posibles resultados que puede arrojar el sorteo para el Mundial de Brasil, donde el llamado "grupo de la muerte", que aparece de cuando en cuando en alguna de estas justas, luce casi garantizado.

Y es que la FIFA hizo ajustes en el sistema utilizado en otros mundiales para definir las cabezas de serie. Ahora, la posición en el ranking de octubre fue el criterio, más que los títulos que ostenta una selección en su palmarés. Con ello, naciones que en otras ediciones mundialistas difícilmente hubieran sido cabezas de serie, como Bélgica, Suiza y Colombia, adquirieron ese estatus.

Italia, Francia e Inglaterra, que suman seis mundiales combinados, se vieron relegadas a otra tómbola. Y con los poderosos equipos de Portugal y Holanda, se convirtieron en acompañantes indeseables de cualquier cabeza de serie.

"¿A quién se le ocurre que Italia no sea cabeza de grupo?", preguntó Gerardo Narváez, un periodista colombiano que habló con The Associated Press en el centro donde se congregan los periodistas que cubrirán el sorteo. "Y eso de meter a todos los europeos en un bombo y luego sacar a uno solo, ¿quién lo pensó? ¿Quién quiere ser cabeza de serie con el Portugal de Cristiano Ronaldo?"

El término del "grupo de la muerte" fue acuñado por la prensa de México de cara al Mundial que se realizó ahí en 1970. En aquel sorteo, quedaron en el mismo grupo Inglaterra, el campeón defensor; Brasil, a la postre el monarca; Checoslovaquia, toda una potencia de la época, y Rumania, el rival más débil. Sólo 16 selecciones disputaban el Mundial en aquel entonces y se les dividía sólo por criterios geográficos en los bombos.

El término se generalizó en España y América Latina, y algunos mundiales posteriores incluyeron un "grupo de la muerte". Otra vez en México, pero en 1986, Alemania Occidental quedó con Uruguay, Dinamarca y Escocia. Ya para esos años, la FIFA privilegiaba los títulos conseguidos.

En dos mundiales consecutivos, Argentina quedó metida en un grupo temible, con Inglaterra, Suecia y Nigeria en 2002, y con Holanda, Serbia-Montenegro y Costa de Marfil en 2006.

Ahora, parecen mayores las probabilidades de ver partidos entre potencias futbolísticas en la primera ronda de Brasil 2014. Y para muestra, sólo hay que buscar a los rivales que lucen más poderosos en los bombos que se menearán para definir los grupos.

En el primero, destacan Argentina, Brasil, Alemania, España y Uruguay, todos campeones del mundo al menos en una ocasión. El rival más débil parece Suiza, mientras que Colombia, con una generación dorada, no será un rival deseable para selecciones de los bombos inferiores.

El segundo bombo incluye a los otros sudamericanos, Chile y Ecuador, además de los rivales africanos, que normalmente propinan alguna sorpresa en primera ronda. Pero se completará con una selección del bombo cuatro, que bien podría ser Italia, Inglaterra, Francia, Holanda o Portugal. Si se une a cualquiera de esas selecciones con las cabezas de serie, quedará prácticamente conformado un "grupo de la muerte".

"Tenemos que rezar para que no nos toque uno de ellos", dijo Narváez, al hablar sobre las posibilidades de Colombia.

Quizás las plegarias sirvan. La primera parte del sorteo definirá qué equipo del bombo cuatro, exclusivamente europeo, pasa al dos. Si esa selección resulta Bosnia-Herzegovina, Grecia o incluso Croacia, seguramente los cabezas de grupo respirarán más tranquilos. Con todo, Croacia está lista para dar una sorpresa.

"Croacia no es un rival débil", aclaró Richard Pradic, un camarógrafo croata que viajaba en un autobús hacia el centro de prensa en Costa do Sauipe.

Y en la tercera tómbola predominan rivales más débiles en el papel. Pero nadie querrá toparse con Estados Unidos o comprobar si la velocidad y buen juego mostrados recientemente por Japón son una realidad a niveles de un Mundial. El bombo se completa con México --un enigma tras su caótico proceso de clasificación a Brasil_, junto con Costa Rica, Australia, Irán y Corea del Sur.

Que el lector haga sus combinaciones.