El convaleciente expresidente sudafricano Nelson Mandela no se encuentra bien, pero está dando una valiente batalla desde su "lecho de muerte", dijeron familiares en una entrevista a la South African Broadcasting Corporation.

Su hija, Makaziwe Mandela, dijo al noticiario de la SABC: "Tata todavía está con nosotros, fuerte, valiente. Incluso, a falta de una palabra mejor... en su 'lecho de muerte', nos está enseñando lecciones; lecciones sobre la paciencia, el amor, lecciones de tolerancia".

"Cada momento que tengo con él me sorprende. Hay momentos en los que tengo que pellizcarme (para darme cuenta) que vengo de este hombre que es un luchador a pesar de que podemos ver que está batallando, pero el espíritu de lucha aún está allí con él", agregó.

Mandela, de 95 años, pasó casi tres meses en un hospital de Pretoria después que fue internado en junio por una infección pulmonar recurrente. El hombre que llegó a convertirse en símbolo de la lucha por la liberación fue dado de alta en septiembre y ha estado recibiendo atención médica en su hogar desde entonces.

Desde junio, la presidencia sudafricana ha descrito consistentemente su estado como "crítico pero estable".

"El todavía está con nosotros a pesar de que no se encuentra bien en la cama", dijo su nieto, Ndaba Mandela, al entrevistador de la SABC.

El mes pasado, la ex esposa de Mandela, Winnie Madikizela-Mandela, fue citada diciendo que él ya no estaba hablando "debido a todos los tubos en su boca para despejar (líquido de) los pulmones".

El primer presidente negro de Sudáfrica ha sufrido en varias ocasiones problemas pulmonares en los últimos tres años y fue hospitalizado al menos cuatro veces por esa razón.

En febrero de 2011, fue hospitalizado brevemente con una infección respiratoria antes de reingresar al hospital por una infección pulmonar y para eliminarle cálculos biliares en diciembre de 2012. Después de un procedimiento médico exitoso realizado a principios de marzo de 2013, su infección pulmonar volvió a presentarse, y fue hospitalizado brevemente en Pretoria. El 8 de junio de 2013, su infección pulmonar empeoró, y volvió a ser hospitalizado en Pretoria en estado grave.