Blanca Alfaro, una ciudadana estadounidense que en 1998 fue deportada a El Salvador desde un aeropuerto de Nueva York y que en 2013 pasó dos semanas en cárceles de inmigración de Texas y Louisiana, al fin puede respirar tranquila.

Alfaro, quien nació en Houston, Texas, recibió su pasaporte estadounidense en noviembre, tras años de lucha por conseguirlo.

Ese es el mejor regalo de Navidad que pueden hacerle a la hispana de 33 años, quien vive ahora en el pueblo de Huntington Station, en el estado de Nueva York, con el mayor de sus cuatro hijos y su cuñado.

"Ahorita me siento feliz pero antes no dormía, sufría mucho", dijo Alfaro a The Associated Press. "Ya casi había perdido la esperanza".

Alfaro nació en Houston pero su padre se la llevó a El Salvador a los cuatro años. Una portavoz del Departamento de Estado confirmó que se entregó el pasaporte a la hispana después que ésta enviara información adicional para demostrar que realmente es estadounidense. La portavoz no hizo público su nombre debido a políticas de su departamento.

La odisea de Alfaro empezó en 1998 cuando viajó a Nueva York para visitar a parientes, con su pasaporte estadounidense. Alfaro y su abogado Bryan Johnson aseguran que agentes de inmigración en el aeropuerto neoyorquino JFK no creyeron que fuera estadounidense y la amenazaron con encarcelarla si no escribía su verdadero nombre en un papel. Tras varias horas de interrogatorio, Alfaro, cansada, escribió el nombre de su hermana, dijo que nació en El Salvador y fue deportada a ese país.

"Esto ocurre a menudo. Si se les da la oportunidad a los agentes de la ley de enfocarse en alguien durante horas y horas habrá gente que sucumbirá a la presión porque no tienen otra opción", dijo Johnson.

Portavoces de la policía migratoria estadounidense ICE no respondieron a mensajes de Associated Press preguntando sobre el caso.

A través de la embajada estadounidense en El Salvador, Alfaro consiguió otro pasaporte y viajó a Estados Unidos de visita y sin problemas durante varios años. Sin embargo en el 2005 las autoridades estadounidenses de la embajada en El Salvador le confiscaron el pasaporte cuando ésta fue allí a solicitar la ciudadanía estadounidense para sus cuatro hijos.

Durante años Alfaro intentó clarificar la situación, hasta que en marzo de este año se presentó en la frontera mexicana con su partida de nacimiento estadounidense y otros documentos. Agentes de inmigración la arrestaron y pasó varios días en un centro de detención de Texas y luego otro de Luisiana hasta que la dejaron en libertad.

Alfaro sueña ahora con poder traer a sus otros tres hijos desde El Salvador a Nueva York y solucionar la situación migratoria de su hijo mayor, que vive ilegalmente en Estados Unidos. "El futuro de mis hijos está aquí", dijo. "Aquí hay mejores oportunidades".

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Claudia Torrens está en Twitter como http://www.twitter.com/ClaudiaTorrens