La probabilidades de un acuerdo en las negociaciones globales sobre comercio se redujeron significativamente el miércoles cuando la India se negó a cambiar de postura sobre los subsidios a los alimentos, que son un obstáculo para un trato de última hora en la reunión cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

El representante comercial de Estados Unidos, Michael Froman, exhortó a los 159 miembros de la organización que pusieran a un lado sus diferencias para concluir un acuerdo de menos alcance que impulse el comercio.

"No doremos la píldora: Marcharnos de Bali esta semana sin un acuerdo sería un golpe debilitador para la OMC como foro de negociaciones multilaterales", dijo Froman ante numerosos ministros de Comercio reunidos en la cumbre en esta isla turística de Indonesia. "Si eso sucede, la verdad desafortunada es que la pérdida la sentirán más los miembros más débiles".

Pero el ministro indio de Comercio, Anand Sharma, no dio muchas esperanzas para un acuerdo. Su gobierno se opone a una cláusula que puede poner en peligro los subsidios a los granos como parte de un programa para alimentar a los pobres.

"La agricultura es clave para millones de agricultores de subsistencia. Hay que garantizar sus intereses", dijo. "Para la India, la seguridad alimentaria no es negociable".

Por su parte, el comisario de Comercio de la Unión Europea, Karel De Gucht, dijo que las preocupaciones de la India no deben impedir un acuerdo.

"Debe ser posible encontrar una solución a este problema si todos muestran la flexibilidad necesaria", aseveró.

Las conversaciones generarán un acuerdo que puede aumentar el comercio mundial en 1 billón de dólares, o posiblemente significar el fin de la importancia de la OMC como foro de negociaciones tras un decenio de inercia.

La idea del acuerdo es que igualaría las condiciones para todos los países, ricos y pobres, para seguir las mismas normas que beneficien al colectivo. Con menos barreras comerciales, bienes y servicios de todo tipo serían más asequibles, lo que crearía más empleo y oportunidades de negocios.

Pero los críticos de las reglas de la OMC dicen que pueden evitar que los países fijen sus propias prioridades en materia de protección ambiental, derecho laboral, seguridad alimentaria y otras cosas. Y agregan que una reducción súbita de los aranceles de importación puede devastar industrias completas y provocar la pérdida de empleo en países tanto ricos como pobres.