El grupo extremista libanés Jezbolá dijo el miércoles que uno de sus jefes fue "asesinado" frente a su casa en el sur de Beirut y culpó a Israel, algo que un funcionario de ese país negó rápidamente.

Un comunicado emitido por el grupo indicó que Hussein al-Laqis fue abatido cuando regresaba a su casa del trabajo a eso de la medianoche. No se indicó cómo murió.

Funcionarios libaneses de seguridad dijeron que varios asaltantes abrieron fuego contra al-Laqis con un fusil militar mientras todavía estaba en su vehículo, en el estacionamiento del edificio donde vivía, en el vecindario de Hadath, ubicado unos tres kilómetros al suroeste de Beirut, dijeron.

El herido fue trasladado a un hospital cercano pero falleció el miércoles, dijeron los funcionarios, que hablaron a condición de no ser identificados debido a las normas vigentes.

La agencia estatal de noticias libanesa publicó más tarde una foto de al-Laqis, que parece tener unos cuarenta y tantos años, con una barba canosa recortada y ropa militar color claro.

El comunicado acusó a Israel de ser responsable de la muerte de al-Laqis y agregó que ese país trató de matarlo varias veces.

"El enemigo israelí es, naturalmente, el culpable", expresó el comunicado. "Este enemigo debe enfrentar toda la responsabilidad y las repercusiones por este horrible delito y sus repetidos intentos de aniquilar a líderes y cuadros de la resistencia".

Yigal Palmor, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, negó las alegaciones.

"Israel no tiene que ver nada con este incidente", dijo Palmor. "Estas acusaciones automáticas son un reflejo innato de Jezbolá. No tienen pruebas, no tienen hechos, sencillamente culpan de todo a Israel".

Jezbolá ha librado varias guerras contra Israel. Un hijo de Al-Laqis murió combatiendo contra Israel en la guerra de un mes en 2006. Se sospecha que el servicio de espionaje israelí ha asesinado a jefes de Jezbolá desde hace más de dos decenios.

En 1992 varios helicópteros artillados de Israel emboscaron la caravana del predecesor de Hassan Nasrallah, secretario general de Jezbolá, el jeque Abbas Musawi, matándolo a él, a su esposa, a un hijo de 5 años y a cuatro guardaespaldas. Ocho años antes, el jeque Ragheb Harb fue abatido a tiros en el sur del Líbano.

Uno de los mayores golpes al grupo fue en 2005 cuando Imad Mughniyeh, un alto jefe militar de Jezbolá, murió en la explosión de una bomba que destrozó su vehículo en Damasco.

Nasrallah casi no se ha presentado en público desde la guerra de 2006. En un hecho poco común, viajó a la vecina Siria la semana pasada para reunirse con los presidentes sirio e iraní.

Jezbolá también combate junto a las fuerzas del presidente sirio Bashar Assad en la guerra civil de ese país, lo que ha provocado ataques desde el vecino Líbano.

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La redactora de la AP Tia Goldenberg en Jerusalén contribuyó a este despacho.