Una ola de robos a supermercados y comercios con un saldo inicial de diez 10 heridos afectaba la medianoche del martes a la capital de la provincia de Córdoba, en coincidencia con una huelga de policías en reclamo de mejoras salariales y condiciones de trabajo.

Por la falta de seguridad, la Cámara de Supermercados de Córdoba --800 kilómetros al norte de Buenos Aires-- anunció que las principales cadenas permanecerán cerradas hasta que se resuelva el conflicto, mientras la alcaldía de la capital provincial suspendió las clases y la circulación de transporte público. Los bancos tampoco atenderán al público.

Los incidentes comenzaron el martes por la tarde cuando un grupo de 50 personas saquearon alimentos y bebidas en el supermercado Cordiez a pocas cuadras de un cuartel donde permanecen los policías encerrados en reclamo de mejoras salariales.

Entonces hubo robos en distintos puntos de la ciudad hasta que la situación se volvió incontrolable cerca de la medianoche del martes, con un saldo inicial de 10 heridos y 18 detenidos, dijeron las autoridades locales.

"Acá no hay un problema social sino bandas de delincuentes que están asaltando supermercados al tomar conocimiento de que la policía no presta servicio", dijo el gobernador de Córdoba, José Manuel De la Sota, al canal Todos Noticias.

Ese mismo canal difundió un video de un grupo de delincuentes circulando en motocicletas que se detuvieron frente a un local de ropa y arrasaron con la mercadería. Otro video mostró el robo en negocios de electrodomésticos y a dos hombres corriendo con coches para bebés que se llevaron de una tienda de artículos para niños.

En algunos barrios de la capital provincial los vecinos estaban apostados con armas de fuego en el techo de sus viviendas y negocios para defenderse, según la edición de internet del diario La Voz del Interior de Córdoba.

Los policías reclaman un salario mínimo de 13.000 pesos (2.100 dólares).

De la Sota, del Partido Peronista, llamó a los policías de deponer su actitud y les advirtió que hasta febrero no se iniciarán las negociaciones salariales. También pidió al gobierno de Cristina Fernández, de quien está distanciado políticamente, que ordene el envío de efectivos de la Gendarmería para controlar la situación.