Un nuevo satélite de comunicaciones que tiene aplicaciones tanto públicas como gubernamentales fue lanzado el martes al espacio a bordo de un cohete privado.

El cohete Falcon 9 de la compañía SpaceX despegó de la Estación de la Fuerza Aérea en Cabo Cañaveral, Florida, por la tarde llevando el satélite de 3.175 kilos (7.000 libras) de peso. Será colocado en una órbita geoestacionaria. Eso significa que orbitará en un punto fijo sobre la Tierra, en sincronía con la rotación planetaria.

El lanzamiento estaba programado originalmente a comienzos de este año, pero fue aplazado por problemas técnicos en el cohete. El más reciente intento fue el Día de Acción de Gracias, cuando se abortaron dos intentos.

El satélite SES-8 se utilizará junto con otros sistemas de comunicación para incrementar la capacidad de banda ancha en Asia y ampliar los servicios como comunicaciones marítimas y programas de educación a distancia.