En un esfuerzo por recuperarse de la desastrosa puesta en marcha de su nueva ley de seguros de salud, el presidente Barack Obama insistió el martes en que la drástica reforma está dando resultado y advirtió a los detractores republicanos que luchará contra cualquier esfuerzo que trate de suprimir las protecciones.

"No vamos a abolirla mientras yo sea presidente", destacó Obama durante un evento sobre la cobertura de salud efectuado en la Casa Blanca. "Si tengo que luchar otros tres años para asegurarme que esta ley dé resultado, entonces eso es lo que haré", dijo.

Por la mañana, el gobierno dio a conocer un informe sobre los 50 estados según el cual casi un millón y medio de personas cumplieron los requisitos para recibir el seguro Medicaid durante octubre. Pese a que los problemas con el cibersitio constriñeron la inscripción de interesados en el seguro privado subsidiado, ese programa de seguridad social para personas de bajos ingresos registró un aumento de casi el 16% en estados que accedieron expandirlo, según el Departamento de Salud y Servicios Sociales.

La Casa Blanca se esfuerza para que la ley del seguro de salud sea vista de manera positiva después que los dos primeros meses de inscripción en los mercados de seguros de salud fueron estropeados por problemas técnicos. Ahora que la mayoría de problemas resueltos en el portal de inscripción, según dijeron funcionarios del gobierno, Obama y su equipo tienen previsto pasar gran parte de diciembre tratando de recordarle a los estadounidenses por qué el gobierno luchó por promulgar esta ley desde el primer momento.

"Creemos que en Estados Unidos, a nadie debe preocuparle quedarse sin un centavo porque alguien en su familia o ellos mismos se enfermaron", destacó Obama, acompañado por ciudadanos que según el gobierno se han beneficiado con el nuevo programa

Aunque el presidente Obama hizo una optimista presentación sobre los beneficios de la ley, los funcionarios se esfuerzan exhaustivamente detrás de bambalinas para rectificar los problemas que podrían significar un verdadero dolor de cabeza a partir del 1 de enero. Los aseguradores se quejan de que los datos que reciben son prácticamente inservibles, lo que significa que algunos consumidores podrían no ser capaces de acceder a los beneficios a partir del primer día del 2014, en que deben entrar en vigencia.

El lunes, funcionarios del gobierno y representantes de las empresas de seguros empezaron a realizar reuniones diarias a las 7 de la mañana para discutir el problema de los datos de las inscripciones. Funcionarios de los Centros de Servicios de Medicaid y Medicare también están tomando contacto con individuos que se han inscrito en línea para asegurarse de que sus informaciones sean correctas y que envíen los pagos. Representantes de los centros telefónicos están haciendo lo mismo con algunas personas que se han inscrito por teléfono.

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Julie Pace está en Twitter como: http://twitter.com/jpaceDC