El técnico de la selección de Italia, Cesare Prandelli, pidió el martes un cambio de ley que permita que los hijos de inmigrantes jueguen para el país antes de cumplir 18 años.

Esa es una oportunidad que Mario Balotelli no tuvo.

"Otras naciones están más adelantadas que nosotros en ese sentido. Pienso y espero que pronto esos nuevos italianos tendrá la oportunidad de naturalizarse", le dijo Prandelli a la Asociación de Prensa Extranjera.

Bajo la ley actual, los hijos de inmigrantes legales nacidos en Italia solamente pueden naturalizarse una vez cumplen 18 años. Y las reglas de la FIFA requieren que solamente los ciudadanos de un país jueguen para equipos nacionales.

Prandelli ha estado siguiendo a jugadores que tienen calidad suficiente para ser convocados a las selecciones juveniles de Italia, pero no pueden ser usados porque no son ciudadanos.

"No voy a nombrar a nadie, porque mañana todo el mundo iría a entrevistar a esos dos o tres jugadores", dijo. "Pero hay algunos jugadores interesantes".

Prandelli no es el único que se ha expresado sobre la necesidad del cambio de la ley.

Cecile Kyenge, la primera persona negra en ser ministra en el gabinete de Italia y que está a cargo de integración, ha hecho una prioridad el cambio de la ley de ciudadanía.

Kyenge ha aplaudido la forma en que Prandelli ha integrado en la selección a jugadores como Balotelli, un hijo de inmigrantes de Ghana que nació en Palermo y fue criado por una familia adoptiva italiana, y el zaguero Angelo Ogbonna, hijo de inmigrantes nigerianos nacido en Cassino.

Ni Balotelli ni Ogbonna fueron autorizados a jugar para Italia con los equipos sub16 y sub18.

"Esos muchachos son ciudadanos. Viven en Italia y contribuyen a la sociedad", dijo Prandelli. "Pienso que podemos beneficiarnos mucho de esos nuevos italianos. Ellos traen diferentes culturas y experiencias, pero tienen los mismos sentimientos y el mismo espíritu por la nación que el resto de nosotros".

"Balotelli se siente 100% italiano", dijo Prandelli.

Prandelli se apresta a viajar a Brasil para asistir el viernes al sorteo para la Copa del Mundo del 2014, donde desea estar en un grupo difícil.

"Tradicionalmente, si es un grupo difícil llegamos preparados. Si es un grupo que mucha gente considera fácil, usualmente terminados pasando trabajos", comentó. "Eso es lo que nos dice la historia. Así somos los italianos".