La corrupción aumentó en tres países del Oriente Medio que experimentaron los levantamientos de la llamada Primavera Arabe, lanzados en parte para combatir el soborno y otros abusos, según una encuesta difundida el martes por una organización internacional.

Transparencia Internacional atribuyó a la inestabilidad política en Yemen, Siria y Libia el aumento en la corrupción.

En una escala entre 100, de extrema transparencia, y 0, máxima corrupción, la calificación de Yemen cayó 5 puntos a 18, Siria perdió 9 para quedar en 17, y Libia bajó 6 a 15. Irak, todavía convulsionada por los efectos de la invasión encabezada por Estados Unidos en el 2003, bajó de 18 a 16 puntos.

El Indice de Percepción de Corrupción califica a cuatro quintas partes de las naciones en el Oriente Medio por debajo de 50. Los países de la región promediaron un 37, por debajo del 43 mundial.

"Imagínense lo que demanda a un país desarraigar la corrupción: siempre requiere instituciones con gente que tenga elevados niveles de integridad y un sistema de supervisión independiente", afirmó Christoph Wilcke, director de Transparencia para el Oriente Medio y el norte del Africa. "En situaciones de conflicto, todo eso se va por la borda inmediatamente".

Con el desplazamiento del presidente yemení Ali Abdulá Sale el año pasado, la anarquía subsiguiente provocó un aumento de la corrupción en el ejército, la policía y las agencias del gobierno.

En Libia, los sobornos y el desfalco eran comunes durante los 42 años que duró el régimen del dictador Moamar Gadafi. Pero el desplome de su gobierno en un levantamiento apoyado por Occidente --durante el cual Gadafi fue ejecutado-- ha hecho poco para desarraigar la corrupción. El año pasado, por ejemplo, el primer ministro Ali Zidan reveló que un estipendio mensual de 3.000 dinares (2.300 dólares) por mes para los rebeldes que combatieron contra el régimen de Gadafi fue pagado a 250.000 nombres duplicados, lo que significa que Libia puede haber desembolsado cientos de millones de dólares extra hasta que el programa fue detenido.

Y en Siria, con la guerra civil en curso, han aumentado el contrabando, los sobornos y otras irregularidades.

La calificación de Egipto quedó inalterada en 32, pero Wilcke notó que el informe se basó principalmente en encuestas durante el primer semestre del 2013, antes de la conmoción producida después que los militares derrocaron al presidente Mohamed Morsi en julio.

El índice mide la percepción de corrupción en el sector público. Wilcke afirmó que existe una impresión general de corrupción en todo el Oriente Medio, incluso policía, justicia y oficinas de adquisiciones del gobierno.

La encuesta sobre 177 países se basa en opiniones de expertos internacionales sobre la corrupción en el sector público.

Dinamarca y Nueva Zelanda empatan el primer lugar con 91 puntos, seguidos por Finlandia, Suecia y Noruega. Australia y Canadá tienen 81. Gran Bretaña está en decimocuarto puesto con 76 y Estados Unidos empata con Uruguay en decimonoveno lugar con 73. España bajó seis puntos a 59 y está en cuadragésimo lugar.

Ultimos están Afganistán, Corea del Norte y Somalia con 8 puntos.