Seis decenios antes de visitar Corea del Norte como un turista curioso, Merrill Newman supervisó un grupo de guerrilleros surcoreanos durante la Guerra de Corea que eran quizás los más odiados y temidos combatientes en el vecino del norte, dicen antiguos miembros del grupo.

Algunos de esos guerrilleros, entrevistados esta semana por The Associated Press, recuerdan a Newman como un tiente apuesto y delgado que les llevaba arroz, ropas y armas durante los últimos meses del conflicto bélico de 1950-1953, pero que dejaba los asuntos de guerra en sus manos.

Parece que en Corea del Norte también se acordaban de él.

El veterano de guerra de 85 años está detenido en Pyongyang desde que lo obligaron a bajarse de un avión listo para salir del país el 26 de octubre después de un viaje de 10 días. Lo presentaron este fin de semana en la televisión norcoreana, donde se disculpó por varios supuestos crímenes de guerra en lo que pareció ser una declaración forzada.

"¿Por qué fue a Corea del Norte?", preguntó Park Boo Seo, ex miembro del grupo guerrillero Kuwol, que todavía goza del odio de Pyongyang y la admiración en Seúl por los daños que provocó en el norte durante la guerra. "Los norcoreanos todavía odian al Kuwol".

Park y otros guerrilleros dijeron que reconocieron a Newman de sus visitas a Seúl en 2003 y 2010, cuando celebraron comiendo pescado crudo y el licor típico llamado soju, y por las imágenes de televisión, que también se vieron en Corea del Sur.

Newman tenía programado visitar Corea del Sur para reunirse con los ex combatientes del Kuwol tras su viaje a Corea del Norte. Park dijo que unos 30 ex guerrilleros, ya personas mayores, algunos con flores, esperaron en vano varias horas en el Aeropuerto Internacional de Inchon, al oeste de Seúl, el 27 de octubre antes que se conociera su detención.

Newman no ha dicho su versión de lo sucedido, excepto la declaración televisada, y su familia no ha respondido a solicitudes de comentario sobre sus actividades durante la guerra. Jeffrey Newman ha dicho que su padre, a quien le gusta mucho viajar y se retiró después de una carrera como ejecutivo de finanzas en California, siempre había querido regresar al país donde combatió.

La detención de Newman es el más reciente punto de tensión en la península coreana. Corea del Norte tiene a otro estadounidense detenido desde hace más de un año y todavía hay tensión en Seúl y Washington después de las amenazas de Pyongyang de una guerra nuclear y promesas de reanudar la producción de combustible nuclear esta primavera.

Según la declaración televisada, los supuestos delitos de Newman son entrenar guerrilleros cuyos ataques continuaron después de la guerra y ordenar operaciones que llevaron a la muerte de decenas de soldados y civiles norcoreanos. Newman también dijo en la declaración que intentó reunirse con miembros del grupo Kuwol.

Los ex guerrilleros dijeron en Seúl que Newman fue asesor del Kuwol, uno de docenas de grupos similares creados por las fuerzas armadas de estados Unidos durante la Guerra de Corea. Tienen un libro sobre la unidad que Newman firmó y en que la alaba diciendo que está "orgulloso de haber servido con ustedes". El libro tiene una foto de Newman que parece haber sido tomada en los últimos 10 o 15 años.

Pero los ex guerrilleros dicen que la mayoría de las acusaciones de Corea del Norte son falsas o exageradas.

Newman supervisaba las acciones guerrilleras y asesoraba a los combatientes, pero no participaba en las operaciones diarias, según miembros del grupo y analistas. También les entregaba arroz, ropa y armas del Ejército de Estados Unidos cuando conseguían información clave de inteligencia y capturaban a soldados norcoreanos o chinos. Todos los guerrilleros del Kuwol se fueron a vivir a Corea del Sur poco después de la guerra y dicen que desde entonces no se han infiltrado en Corea del Norte, de manera que no hay sobrevivientes del grupo en el norte.

"Las acusaciones no tienen sentid", dijo Park, de 80 años.

En los meses finales de la guerra Newman permaneció en una isla del frente, viviendo en una pequeña casa de madera, dijo Park Young, ex guerrillero de 81 años.

"Comía solo, dormía solo y vivía solo", dijo Park, uno de 200 guerrilleros destacados en la isla.

Cuando el 8vo Ejército de Estados Unidos se retiró del río Yalu, que separa a Corea del Norte y China, a finales de 1950, unos 10.000 coreanos declararon su disposición a pelar por Estados Unidos, según un estudio del Ejército sobre las acciones de los guerrilleros que se desclasificó en 1990.

Ex guerrilleros del Kuwol alegan haber matado a unos 1.500 soldados norcoreanos y capturado a unos 600 vivos. Unos 1.270 guerrilleros murieron durante la guerra, según sobrevivientes de la unidad.

Pero los ex guerrilleros no son los únicos que se cuestionan el viaje de Newman a Corea del Norte.

"Newman fue muy ingenuo al hablar de su pasado guerrillero con los norcoreanos", dijo en un mensaje electrónico Bruce Cumings, profesor de Historia especializado en Corea en la Universidad de Chicago. "Los guerrilleros surcoreanos eran posiblemente lo más odiados en el norte, excepto los espías y traidores entre sus propias filas".

Pero el analista Cho Sung-hunm del estatal Instituto de Compilación Militar Histórica en Seúl, dijo que no es "extraño" que los veteranos de guerra visiten antiguos campos de batalla antes de morir.

Cho, que entrevistó a Newman en 2003 para un libro sobre la guerra de guerrillas en Corea, dijo que Corea del Norte no debe provocar nuevas tensiones con su detención.

Algunos analistas consideran que la supuesta confesión de Newman es un preludio a su liberación, lo que probablemente permita a los norcoreanos enviarlo a casa y salvar la cara sin un proceso judicial prolongado

"Parece absurdo, desde el punto de vista de las relaciones públicas, arrestar a un hombre de 85 años que fue al país de buena voluntad", dijo Cumings. "Pero para los norcoreanos la guerra no se ha acabado y aprovechan cualquier oportunidad para recordar a Estados Unidos que la guerra no se ha acabado".

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Los redactores de la AP Eun-Young Jeong en Seúl, Matthew Pennington en Washington y Martha Mendoza en California contribuyeron a este despacho.