La justicia guatemalteca encontró culpables y condenó a dos hombres por la muerte de dos niñas y dos mujeres, un crimen que conmocionó a la población porque las menores --de seis y 12 años-- fueron localizadas estranguladas y en pijama en una zona de la capital guatemalteca la madrugada del 16 de enero pasado.

Los cuerpos de la madre y la tía de las menores fueron localizadas la misma madrugada en otra zona de la ciudad, con disparos en la cabeza.

Un Tribunal de Feminicidio condenó a Edilberto Orozco Orozco y Eddy Antolín Barreda a 180 años de prisión por la muerte de las cuatro mujeres. También condenó a Darwin Edilberto Orozco Miranda a tres años de prisión por el delito de encubrimiento, mientras que Carlos Mirandas fue absuelto de cargos.

Según el proceso judicial, una de las adultas tenía una relación con uno de los condenados a quien descubrió en actos delictivos. Según el Ministerio Público, Orozco Orozco estaba relacionado con al menos dos intentos de asesinato anteriores a este hecho.

Entre las pruebas presentadas al tribunal estaban escuchas telefónicas sobre el crimen, fotografías y videos del recorrido del vehículo donde fueron trasportados los cuerpos.

Un día después del crimen, el gobierno y las autoridades de justicia conformaron un equipo especial para hallar a los asesinos, quienes fueron capturados días después de los crímenes.