Vincent Gray se postula a un segundo mandato como alcalde del Distrito de Columbia, respondiendo a la gran interrogante que había circulado en la vida política de la ciudad durante meses.

La decisión de Grey, anunciada el lunes, inicia una campaña que obligará a los votantes a sopesar el nivel de prosperidad logrado durante los casi tres años del gobierno local demócrata frente a los delitos que varios de sus allegados cometieron para ayudar a su elección en el 2010.

Una investigación federal de la campaña electoral de Gray en el 2010 ha estado en marcha durante gran parte de su mandato. Cuatro personas que trabajaron en su campaña se declararon culpables de delitos, dos de ellos por obtener y gastar 653.000 dólares en fondos ilícitos a nombre de Gray. La fiscalía calificó el esfuerzo como una "campaña en la sombra" que manchó la victoria de Gray sobre el alcalde de entonces, Adrian Fenty.

Gray sostiene que no ha cometido falta alguna, aunque se ha negado a hablar del caso en detalles. Su abogado, Robert Bennett, se abstuvo de comentar si le dio algún tipo de consejo al alcalde sobre su intento de reelección.

Gray llegó tarde el lunes por la tarde a la Junta de Elecciones del Distrito de Columbia para recoger las peticiones para su candidatura. Tiene un mes para reunir 2.000 firmas para poder ser incluido en la boleta electoral.

Sus simpatizantes sostienen que después de unos tambaleantes meses iniciales en el cargo, Gray ha sido un líder escrupuloso con una ciudad que goza de un descenso en el índice de delincuencia, aumento del valor de los bienes raíces, un aumento demográfico y mejores escuelas. El alcalde afirma que ha cumplido con sus promesas para apuntalar las finanzas municipales y dar pasos agigantados en educación, seguridad pública, desarrollo económico y administración ambiental. Asimismo ha sido un gran defensor de una mayor autonomía para la ciudad, cuyas leyes y políticas son objeto de estudio en el Congreso.

La postulación de Gray se ha dado tarde en la contienda, con las elecciones internas demócratas previstas para el 1 de abril. Algunos de sus opositores ya han hecho campaña durante gran parte del año. El alcalde se había mantenido evasivo sobre sus intenciones por tanto tiempo que muchos observadores, entre ellos algunos de sus simpatizantes y posibles rivales, supusieron que no tenía intención de postularse.

Como el actual alcalde de una ciudad floreciente, Gray no debería tener problemas para recaudar fondos para competir, pero muchos de sus influyentes patrocinadores en el 2010 le han abandonado, y tendrá que reconstruir una campaña de la nada. Su índice de aprobación se estancó en medio de revelaciones de la "campaña en la sombra" y un escándalo que involucraba a Sulaimon Brown, un candidato sin muchas posibilidades, que recibió pagos por el personal de la campaña de Gray para que continuara en la contienda e hiciera declaraciones negativas sobre Fenty.

Brown fue premiado con un puesto con un sueldo de 110.000 dólares anuales en el gobierno de Gray pero después fue despedido a principios del 2011 después de estar menos de un mes en el cargo. A continuación hizo las acusaciones que provocaron la investigación federal. Dos personas se declararon culpables de haberle pagado a Brown con los fondos de campaña de Gray y de tratar de encubrir sus transacciones.

Una encuesta de opinión realizada en Washington en julio del 2012 ponía la aprobación de Gray en un 29% y su nivel de desaprobación en un 59%.

Gray pasará a integrar un amplio número de candidatos entre los cuales no ha surgido ningún favorito. Cuatro de ellos son concejales --Muriel Bowser, Jack Evans, Vincent Orange y Tommy Wells-- que tratan de obtener el principal cargo municipal. Otros candidatos demócratas son Reta Lewis, un ex funcionario del Departmento de Estado, y el propietario de un restaurante Andy Shallal, nacido en Irak.