Policía de Egipto detiene a más líderes islamistas

La policía egipcia detuvo a dos figuras destacadas de un partido aliado con la Hermandad Musulmana, mientras la Comisionada de Relaciones Exteriores de la Unión Europea planea reunirse el lunes en El Cairo con las autoridades para mediar el fin de la crisis.

La visita de Catherine Ashton a la capital de Egipto es su segunda en un mes, indicio de la alarma que siente Occidente por el continuo derramamiento de sangre.

Más de 260 personas han muerto desde el golpe del 3 de julio que depuso al presidente islamista Mohamed Morsi. El incidente más cruento ocurrió el fin de semana, cuando por lo menos 83 de sus partidarios murieron en un enfrentamiento con la policía. Human Rights Watch y los médicos de campaña entrevistados por The Associated Press dijeron que al parecer muchos murieron por disparos a la cabeza y el torso.

El incidente, que la Hermandad Musulmana describió como una "matanza", ocurrió después que millones de personas coparon las calles en respaldo del ministro de Defensa, el general Abdul Fatá El Sisi, quien había pedido un mandato de respaldo popular para encarar la violencia y el "terrorismo potencial", en referencia a la represión de los partidarios de Morsi que han levantado varios campamentos en El Cairo.

El golpe siguió a días de grandes manifestaciones en las que los egipcios pidieron la renuncia de Morsi tras un año en el poder como primer presidente egipcio salido de las urnas.

Varios dirigentes de la Hermandad y otros islamistas destacados han sido encarcelados desde el derrocamiento de Morsi, entre ellos dos líderes del partido Wasat, aliado de la Hermandad, que fueron llevados el domingo por la noche a la prisión de Tora. Los mandos de seguridad dijeron que Abul-Ela Madi y Essam Soltan, con órdenes de detención ante las denuncias de que incitaron la violencia, fueron encontrados escondidos en una casa de El Cairo cercana al principal lugar de la protesta organizada por los partidarios de Morsi.