Nueve personas murieron y otras decenas resultaron heridas en enfrentamientos armados y cohetes durante el fin de semana entre grupos de simpatizantes y opositores del presidente sirio Bashar Assad en Trípoli, ciudad del norte del Líbano.

Los choques sectarios vinculados a la guerra de la vecina Siria a menudo se suscitan entre los habitantes de dos vecindarios situados en un área empobrecida de la deteriorada ciudad costera.

El vecindario de Bab Tabbaneh es habitado por una mayoría musulmana sunita que respalda a los rebeldes sirios que luchan contra el régimen de Assad. Mientras que los residentes de Jabal Mohsen, un vecindario enclavado en una colina, es habitado principalmente por la secta alauita a favor del presidente sirio.

Los habitantes de Trípoli son mayormente sunitas con una gran minoría cristiana, pero los combates rara vez se expanden más allá de los dos barrios que se han enfrentado durante décadas de cruenta rivalidad.

La lucha comenzó el sábado a raíz de que pistoleros sunitas le dispararon a un hombre cuyo hermano controla la milicia alauita. El episodio fue seguido de una intensa balacera que impidió a los niños salir de sus escuelas y obligó a los comerciantes a escapar de sus tiendas.

La agencia estatal dijo que los combatientes usaron granadas propulsadas por cohetes para atacar a sus rivales en los populosos vecindarios. Los medios de noticias libaneses dijeron que las escuelas de los barrios afectados les pidieron a los padres a que mantuvieran a sus hijos en casa el lunes, por temor a su seguridad.