El nuevo líder de la oposición de Israel le dijo el domingo al presidente palestino que la mayoría de los israelíes respaldan un acuerdo de paz con los palestinos y que su Partido Laborista va a respaldar cualquier acuerdo futuro.

Isaac Herzog se reunió con el presidente Mahmud Abbas apenas 10 días después de haber sido elegido para dirigir el laborismo, en reemplazo de un líder que había centrado su agenda en la desigualdad económica.

Las conversaciones el domingo en las oficinas de Abbas en Cisjordania indicaron un cambio hacia las prioridades tradicionales del Partido Laborista. Hace dos decenios, el partido llevó a Israel a negociaciones sobre los términos de un estado palestino.

El colapso del primer intento importante de lograr un acuerdo de paz definitivo en el 2000 contribuyó a la declinación política del laborismo. Dese entonces, el partido ha servido como socio menor en gobiernos de coalición o ha estado en la oposición. Actualmente, tiene 15 escaños de los 120 del parlamento.

Las negociaciones palestino-israelíes se reanudaron en julio, pero no hay indicios de progresos.

Cuando apenas quedan cinco meses planeados para las conversaciones, las tensiones siguen siendo altas sobre la continua construcción por Israel de asentamientos judíos en territorios que los palestinos reclaman para su futuro estado. El gobierno del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu anunció planes para construir miles de apartamentos adicionales en los próximos meses, causando la ira de los palestinos y quejas de que Israel está mostrando mala fe y adelantándose a los resultados de las charlas.

Pese al pesimismo predominante, Herzog dijo que él cree que los líderes israelíes y palestinos abordan seriamente las negociaciones. "Yo estoy muy impresionado con la voluntad del presidente Abbas para avanzar hacia un acuerdo, y voy a darle ese mensaje al primer ministro Netanyahu, quien también pienso que está comprometido con la idea de trabajar por un acuerdo".

Herzog dijo que él cree que una "clara mayoría" de los israelíes respaldan un acuerdo de paz y que el laborismo va a proveer respaldo parlamentario a Netanyahu si él consigue un acuerdo.

Legisladores pro asentamientos que son influyentes en la coalición de gobierno y en el propio partido de Netanyahu, Likud, casi seguramente se opondrían a cualquier acuerdo que implique una retirada israelí de gran parte de Cisjordania y del este de Jerusalén, tierras capturadas por Israel en la guerra de 1967. Israel se retiró de la Franja de Gaza, también capturada en 1967, en el 2005, pero continúa restringiendo el acceso a ese territorio.