Casi un año después que el gigante petrolero BP llegó a un acuerdo para resolver una investigación penal por su participación en el peor derrame petrolero que haya tenido Estados Unidos en sus costas, un jurado se apresta a abordar el caso del Departamento de Justicia contra un ex empleado de la empresa acusado de tratar de obstaculizar la investigación federal.

Kurt Mix, que trabajaba como ingeniero perforador para la empresa petrolera británica, podría ser condenado a prisión si fuese hallado culpable de haber borrado deliberadamente mensajes de texto y grabaciones sobre la respuesta de la compañía al derrame masivo de crudo del 2010 en el Golfo de México. Se tiene prevista la selección del jurado para el juicio de obstrucción de justicia a partir del lunes en Nueva Orleáns.

Su ex empleador se declaró culpable en enero de cargos de homicidio por la muerte de once trabajadores en la plataforma marítima de explotación petrolífera y de mentir en el Congreso sobre la dimensión del derrame. BP acordó pagar 4.000 millones de dólares en sanciones, lo que incluye casi 1.300 millones de dólares en multas.

Mix es uno de cuatro empleados y ex empleados de BP acusados de delitos relacionados con el desastre o su repercusión. Su caso es el primero que irá a los tribunales.

Mix, de 52 años, integraba el equipo de expertos que trataba de detener el derrame de crudo del pozo Macondo, de BP, mucho después de una saturación que provocó la explosión que mató a los trabajadores en la plataforma petrolera Deepwater Horizon. Entre abril y julio del 2010, BP le envió 10 avisos separados de que tenía la obligación de guardar todos los documentos relacionados al desastre, que causó un derrame de millones de galones de crudo a las aguas del Golfo de México.

El encausamiento señala que Mix borró una serie de mensajes de texto que él envió y que recibió de su supervisor en su teléfono el 4 de octubre del 2010, un día antes que alguien de su empresa tratara de reunir documentación de su computadora portátil.

En junio del 2011, las autoridades federales emitieron una orden judicial para que BP entregara las copias de los mensajes que Mix envió y recibió durante ese tiempo en que trabajaba tratando de tapar el pozo dañado. Cada uno de los delitos de que se le acusan tiene pena máxima de 20 años de prisión y multas de 250.00 dólares.

Otro acusado es Anthony Badalamenti, un ex gerente de Halliburton, que se declaró culpable en octubre por destruir evidencia tras la explosión en el pozo y podría ser condenado a un año de prisión. Otros tres actuales y ex empleados de BP esperan juicio por acusaciones penales relacionadas con el derrame.

Al ex ejecutivo de BP David Rainey se le acusa de ocultar información del Congreso sobre la cantidad de petróleo que se filtró del pozo.