La policía lanzó gas lacrimógeno para despejar a cientos de manifestantes, seguidores del derrocado presidente islamista Mohamed Morsi, después que tomaron la plaza Tahrir en el sector céntrico de la capital egipcia.

Los sucesos ocurrieron el domingo por la tarde y es la primera ocasión en más de un año en que un gran número de islamistas se concentra en la plaza. El lugar se había caracterizado por ser el centro de las protestas de grupos liberales y seculares poco después que Mohamed Morsi asumió la presidencia en junio del 2012.

En la plaza se iniciaron las revueltas del 2011 que provocaron el derrocamiento del prolongado régimen del presidente Hosni Mubarak. Esa revuelta fue encabezada por grupos de jóvenes liberales y seculares.

Las protestas de los manifestantes islamistas se realizaron el domingo en la Universidad de El Cairo, a causa de la muerte de un estudiante de ingeniería a manos de la policía.

Previamente, el grupo de derechos humanos Human Rights Watch exhortó el domingo a que el gobierno de Egipto deje en libertad inmediatamente a cinco colaboradores del derrocado presidente islamista que están detenidos en lugares desconocidos.

El grupo con sede en Nueva York dijo en una declaración que los cinco han estado presos en un lugar no revelado desde el 3 de julio, el día en que los militares derrocaron a Morsi después que millones de manifestantes exigían su renuncia.

La denuncia fue presentada por Sarah Leah Whitson, directora de Human Rights Watch para Medio Oriente y el Norte de África, quien indicó que cinco de los nueve colaboradores cercanos a Morsi fueron detenidos ese día. Los otros cuatro han sido transferidos a cárceles regulares y han sido acusados de delitos penales.