Tres bombas estallaron durante el funeral del hijo de un líder tribal anti al-Qaida al nordeste de Bagdad el domingo, en uno de varios ataques que causaron 14 muertos en todo el país, dijeron funcionarios.

Las explosiones sacudieron una congregación de dolientes en Wajihiya, a unos 80 kilómetros (45 millas) de la capital, matando a 11 personas e hiriendo a 45.

El funeral era del hijo de un líder tribal suní muerto la víspera. La policía dijo que el padre es miembro de Sahwa, que sumó fuerzas con las tropas estadounidenses durante la guerra en Irak en el combate contra al-Qaida. Soldados iraquíes y milicianos de Sahwa han sido blancos favoritos de extremistas suníes, que los consideran traidores. No estaba claro cómo murió el hijo del dirigente.

Dos policías murieron y otros tres resultaron heridos cuando una bomba estalló al paso de su patrulla en el suburbio capitalino de Abu Ghraib, dijeron funcionarios de la policía y hospitales.

En Faluya, pistoleros a bordo de un automóvil mataron al clérigo suní Khalid al-Jumeili, uno de los organizadores del campamento de protestas suní en esa ciudad occidental.

Campamentos suníes de protesta surgieron en todo el país a inicios del año en reacción a lo que esa minoría considera el tratamiento discriminatorio por parte del gobierno de mayoría chií. La sangrienta batida contra uno de esos campamentos en abril desató la actual ola de violencia, en la que han muerto más de 5.500 personas, de acuerdo con cifras de la ONU.

Médicos en hospitales cercanos confirmaron las cifras de víctimas en todos los ataques del domingo. Todos los funcionarios hablaron a condición de preservar el anonimato.

La misión de la ONU en Irak dice que al menos 659 personas murieron durante la violencia en noviembre, una baja de casi un tercio respecto a las cifras de octubre.

El reporte emitido el domingo muestra que 565 civiles y 94 miembros de las fuerzas de seguridad murieron en noviembre, comparado con 979 reportados en octubre. La misión dijo que la cifra real pudiera ser mayor.

Aún así, el jefe de la misión de la ONU, Nickolay Mladenov, expresó preocupaciones por el aumento reciente en asesinatos "estilo ejecución".