Un tren de pasajeros se descarriló el domingo en Nueva York mientras tomaba una curva y terminó apenas a centímetros de un río, matando a cuatro personase hiriendo a más de 60. El accidente, que dejó una cadena de vagones volcados a lo largo de la línea férrea, provocó rápidos cuestionamientos sobre si ocurrió por el exceso de velocidad, problemas mecánicos o error humano.

Varios de los casi 150 pasajeros que viajaban en el tren matutino de la línea Metro-North --que va del suburbio de Poughkeepsie a Manhattan-- se despertaron abruptamente alrededor de las 7:20 am, en medio de gritos y la sensación horrorosa de que sus compartimientos se volteaban sobre una curva en el Bronx, muy cerca de donde se unen los ríos Hudson y Harlem.

Cuando el movimiento se detuvo, los siete coches y la locomotora se habían salido de los rieles y el primer vagón quedó a pocos centímetros del agua. Fue el accidente más reciente de un año turbulento para el segundo ferrocarril de pasajeros más grande de Estados Unidos, que nunca había experimentado la muerte de pasajeros en un accidente en los 31 años de historia del servicio.

En un esfuerzo por encontrar a pasajeros vivos, los socorristas rompieron ventanas, utilizaron gatos neumáticos y bolsas de aire para buscar debajo de los fierros retorcidos y buscaron en los arbustos y aguas cercanas. Los socorristas planeaban llevar grúas durante la noche para levantar los vagones volcados en caso de que pudiese haber todavía alguien atrapado debajo, dijo Earl Weener, miembro de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte.

La dependencia apenas comenzó a investigar las causas del descarrilamiento y Weener indicó que los investigadores todavía no hablan con el operador, quien es uno de los heridos.

Debido al accidente, miles de personas se preparaban para un día complicado en el servicio de trenes el lunes. Se destinarán autobuses para trasladar a los pasajeros a otra línea férrea.

"Cuatro personas perdieron la vida hoy, justo después del Día de Acción de Gracias", dijo el gobernador Andrew Cuomo en una conferencia de prensa. Dijo que oraba por las víctimas y sus familias.

La Autoridad Metropolitana de Transporte identificó el domingo por la noche a las cuatro personas que fallecieron. Dijo que eran Donna L. Smith, de 54 años, habitante de Newburgh; James G. Lovell, de 58, de Cold Spring; James M. Ferrari, de 59, de Montrose; y Ahn Kisook, de 35 años, residente de Queens.

Cuomo dijo que no parecía que hubiese problemas en los rieles, lo que dejaba abierta la posibilidad de que la causa del descarrilamiento fuese un exceso de velocidad.

La vocera de la Autoridad Metropolitana de Transporte, Marjorie Anders dijo que la curva pronunciada donde ocurrió el descarrilamiento es una zona donde se debe circular a baja velocidad antes de llegar a la estación de Spuyten Duyvil.

El jefe de la agencia, Thomas F. Prendergast, dijo que los investigadores analizarán todos los elementos, como el tren, la línea y el sistema de señales, además de los operadores y la velocidad.

El límite de velocidad en la curva es de 48 kph (30 mph), comparados con los 112 kph (70 mph) en el tramo previo a la curva, dijo Anders, que agregó que la caja negra del tren deberá servir para determinar la velocidad a la que viajaba el tren al momento del accidente.

Uno de los pasajeros, Joel Zaritsky, dijo a The Associated Press que iba en camino a una convención de dentistas.

"Estaba dormido y desperté cuando el vagón comenzó a tambalearse. Me cayó tierra encima y oía gritos de la gente. Había mucho humo y escombros. La gente salió disparada al otro lado del tren", dijo mientras se tomaba la mano derecha, ensangrentada.

Los socorristas sacaron a decenas de pasajeros del tren, heridos y sangrantes. A algunos se les aplicó hielo en la cabeza.

Residentes locales dijeron que se despertaron porque se cimbraron los edificios. Mike Gallo escuchó un estruendo cuando paseaba a su perro. "Supe de inmediato que había ocurrido una tragedia. Vi a personas heridas escapar del tren", afirmó.

En minutos, decenas de equipos de emergencia llegaron al lugar y sacaron a los pasajeros en camillas.

El servicio Empire de la compañía Amtrak fue interrumpido tras el descarrilamiento entre las ciudades de Nueva York y Albany. La empresa dijo que su servicio del Corredor Noreste, que va de Boston a Washington, no se vio afectado.

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Los periodistas de The Associated Press Kiley Armstrong, Colleen Long, Jake Pearson y Jennifer Peltz en Nueva York, Joan Lowy en Washington y Stephen Singer en Connecticut, colaboraron para este despacho.