El gobierno chino se declaró victorioso en su campaña por contrarrestar lo que califica de rumores, negatividad y rebeldía en las expresiones por internet, pero sus críticos acusan a Beijing de suprimir las críticas al gobierno y al dirigente Partido Comunista.

Beijing lanzó la campaña este verano, arrestando a decenas de personas por propagar rumores, creando nuevas sanciones para gente que colocó en la red información que considera calumniosa, e hizo un llamado a los principales blogueros del país para que resguarden el interés nacional y mantengan el orden social. Al mismo tiempo, oficinas gubernamentales de todos los niveles incrementaron su presencia en internet para controlar los mensajes en el ciberespacio.

"Si tuviésemos que describir el ambiente previo en la red como bueno mezclado con malo, entonces ahora el cielo del ciberespacio está limpio porque hemos tomado medidas duras contra los rumores en línea", dijo Ren Xianliang, viceministro de la Oficina de Estatal de Información por Internet, durante una reunión inusual con periodistas extranjeros esta semana.

Un estudio realizado por un servicio der opinión sobre internet dependiente del diario partidista People's Daily mostró que la cifra de mensajes de una muestra de 100 líderes de opinión disminuyó casi 25% y fueron sobrepasados por mensajes de cuentas de microblogs del gobierno.

"La fuerza positiva en internet ha retomado el micrófono como un primer paso y la energía positiva ha superado abrumadoramente a la energía negativa para mantener la justicia en línea", dijo Zhu Huaxin, secretario general del servicio de monitoreo, según una transcripción publicada por la prensa estatal.

Observadores dicen que la medida de fuerza ha restringido de manera notable la libertad de expresión al suprimir voces y provocar la autocensura, con más voces liberales en internet siendo menos críticos y publicando significativamente menos.

Incluso Zhu sugirió que la campaña quizá fue demasiado lejos.

En un ejemplo, usuarios de internet se abstuvieron en octubre de reenviar información y comentarios sobre la respuesta del gobierno a una inundación grave en la ciudad de Yuyao, en el este del país. Hace un año, ellos fueron bastante elocuentes al cuestionar el sistema de drenaje de Beijing cuando una tormenta causó estragos en la ciudad. "Es un recordatorio de que debemos conseguir un equilibrio entre aplastar los rumores en línea y asegurar que fluya la información", afirmó Zhu.

Algunos críticos dicen que la medida podría tener un efecto contraproducente al eliminar un conducto efectivo de válvula de escape.

"Si no existe un canal para que la gente se exprese, ellos podrían tomar las calles", dijo el historiador y analista político Zhang Lifan, cuyas cuentas en internet fueron retiradas recientemente sin aviso alguno, posiblemente porque él había compartido datos históricos que el partido no encontró halagadores.

"Los gobiernos también pueden tomar el pulso de la opinión pública, pero si nadie se expresa, ellos estarán en la oscuridad", añadió Zhang. "Es muy extraño que estén cubriéndose los ojos y tapando sus oídos".