Soldados sirios consolidan su avance en Homs

Fuerzas sirias respaldadas por efectivos de Jezbolá avanzaron el domingo en su ofensiva contra un distrito clave de los insurgentes en Homs, dijeron activistas, un esfuerzo por aplastar la resistencia en los pocos vecindarios que todavía controla la oposición en la ciudad conocida como la "capital de la revolución".

La ofensiva contra Homs forma parte de una iniciativa más amplia del gobierno contra las zonas controladas por los rebeldes en que las fuerzas del gobierno han recuperado parte del territorio que perdieron a manos de los insurgentes en los más de dos años de conflicto en el país. Las fuerzas del presidente Bashar Assad centran ahora su atención en Homs, la tercera ciudad del país, tras capturar el mes pasado el estratégico poblado de Qusair, cerca de la frontera con Líbano.

Las tropas del gobierno han avanzado en Homs en días recientes con la captura de una mezquita histórica del siglo XIII en el disputado vecindario de Khaldiyeh, que estaba en manos rebeldes desde hacía más de un año. Homs tiene una importancia simbólica y estratégica tremenda para ambas partes y la intensidad de los combates ha dejado buena parte de la ciudad en ruinas.

La oposición acusó al régimen de pulverizar Khaldiyeh y dijo que la victoria era "hueca".

El domingo, la televisión estatal siria transmitió imágenes en vivo de Khaldiyeh, ubicado en el extremo norte de la Ciudad Vieja, en las que se vieron enormes huecos en edificios de apartamentos, edificaciones destruidas con pisos desplomados y fachadas ennegrecidas. Soldados y reporteros recorrían las calles llenas de escombros. El ejército acompañó hasta el vecindario a equipos de cámaras de medios partidarios del régimen, lo que sugiere que las fuerzas del gobierno habían asegurado la zona.

Un jefe militar sirio no identificado parado delante de un edificio destruido en Khaldiyeh dijo a un reportero de televisión que el ejército esperaba "liberar" la última parte del distrito en los próximos dos días.

Fuerzas oficiales sirias capturaron el sábado la histórica mezquita de Khalid Ibn al-Walid en Khaldiyeh. La televisión transmitió un reporte con imágenes desde el interior de la mezquita, en la que se veían fuertes daños, con el suelo lleno de escombros y una parte del edificio aparentemente quemado.

Famosa por sus nueve domos y dos minaretes, la mezquita ha sido un símbolo para los rebeldes en la ciudad, y el hecho que ahora esté bajo control del gobierno es un poderoso golpe simbólico para la rebelión. El lunes, efectivos del gobierno dispararon fuego de artillería contra la mezquita, dañando la tumba de Ibn al-Walid, una figura reverenciada en el islam. Las imágenes mostraron el techo destruido de la tumba.

El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos y otros activistas dijeron que las fuerzas del gobierno están siendo respaldadas por miembros de Jezbolá, de Líbano.

El principal grupo de la oposición siria, la Coalición Nacional Siria, reconoció que los rebeldes se retiraron de partes de Khaldiyeh, calificándolo de "retirada táctica".

Además de su valor simbólico, Homs tiene gran importancia geográfica. La principal autopista de Damasco hacia el norte y la costa, una zona controlada por la secta alauí del presidente Assad, pasa por Homs.

Por otro lado, la Coalición condenó el domingo la reportada ejecución de varios soldados por parte de rebeldes en una villa en el norte del país hace varios días, expresando que "los que participan en tales delitos tendrán que rendir cuentas".

___

Karam reportó desde Beirut. El periodista de The Associated Press Jamal Halaby en Amán, Jordania, contribuyó a este despacho.