Activista de Greenpeace describe temor en Rusia

El capitán del barco de Greenpeace capturado por la guardia costera de Rusia relató el domingo la angustia y el temor de él y las otras 29 personas a bordo cuando se les encarceló, sin saber de una fecha en la que pudieran salir de prisión en ese país.

La mayoría de ellos salieron de su encierro la semana pasada tras el pago de una fianza después de que pasaran dos meses tras las rejas en tanto que se prevé que todos queden libres próximamente.

"Lo más difícil fue la incertidumbre, la ansiedad, el maldito miedo", dijo a The Associated Press el capitán del barco, el estadounidense Peter Willcox, activista veterano de Greenpeace.

"Todos perdimos peso en las primeras tres semanas y no por falta de comida, sino por la tensión", apuntó.

Se acusó inicialmente a los detenidos de piratería por la protesta que efectuaron en una plataforma petrolera rusa en aguas del Ártico y si se les declara culpables podrían enfrentar hasta 15 años de prisión.

"Esta situación cambia mi vida, la de cualquier persona", dijo Willcox, que tiene 60 años. "No volveré a ver a mi madre ni a mi padre, no vivirán otros 10 o 15 años. Mis hijos vivirán con sus hijos", afirmó.

Los investigadores han dicho que ya no consideran la protesta un acto de piratería, pero los 30 detenidos inicialmente afrontan cargos de vandalismo que conllevan hasta siete años de cárcel.

Los abogados de Greenpeace están optimistas de que los extranjeros logren salir de Rusia a espera del juicio, aunque no hay indicios de una fecha. Cuatro de los detenidos son rusos mientras que el resto proviene de 17 naciones.