Orden de captura a represores argentinos

La justicia argentina decretó una orden de captura internacional contra los represores Jorge Olivera y Gustavo De Marchi, quienes se fugaron el jueves tras ser condenados por delitos de lesa humanidad.

Olivera, mayor retirado del Ejército, y De Marchi, teniente primero también en retiro, fueron condenados por violaciones a los derechos humanos hace 22 días y el sábado aparecieron en la nómina de personas buscadas por la Interpol.

Olivera fue sentenciado a cadena perpetua por su participación en la represión de opositores durante la dictadura militar de 1976-1983, mientras que De Marchi cumplía una pena de 25 años de prisión.

El gobierno elevó a 365.000 dólares cada una de las recompensas para quienes aporten datos que faciliten la captura.

Los detenidos habían sido trasladados el jueves desde un recinto penitenciario de San Juan, 1.265 kilómetros al oeste de Buenos Aires, hasta el Hospital Militar Central de la capital argentina para someterse a tratamiento médico ya autorizados por la justicia.

El Ministerio de Justicia afirmó que Olivera y De Marchi fueron entregados al personal del hospital y desde ese momento se desconoce su paradero.

El gobierno suspendió el viernes a los responsables de la división de traslados del Servicio Penitenciario Federal y pidió a la justicia una exhaustiva investigación tras la fuga de los ex militares, que ya habían estado prófugos antes de su condena.

El caso provocó una nueva crisis en las filas militares en medio de las críticas al gobierno por el nombramiento como jefe del Ejército del general César Milani, cuestionado por su actuación durante la última dictadura.