Israel vota sobre libertad de presos palestinos

En abril de 1993, Omar Masud y tres cómplices ingresaron a una oficina de asistencia europea en Gaza y acuchillaron a un joven abogado israelí que trabajaba en el lugar.

Israel arrestó a Masud un mes después y lo sentenció a cadena perpetua, lo que significaba que estaba condenado a morir en prisión por matar al abogado en nombre del Frente Popular para la Liberación de Palestina, una pequeña facción de la OLP.

Ahora Masud, junto con decenas de otros presos palestinos que cumplen largas condenas, podría quedar en libertad como parte de un esfuerzo realizado por el secretario de Estado norteamericano John Kerry para lograr que las partes reanuden las conversaciones de paz después de cinco años de estancamiento diplomático.

El gabinete de ministros de Israel debe aprobar el domingo en principio una excarcelación de presos, como parte del acuerdo que Kerry ha dirigido para lograr el retorno a la mesa de negociaciones.

La votación allanaría el camino hacia una reunión preliminar de los negociadores israelíes y palestinos el martes, seguida de conversaciones durante nueve meses en la región con el propósito de sentar las bases para la creación de un estado palestino junto a Israel. Ese tipo de acuerdo ha eludido a los israelíes y palestinos durante dos décadas, y las expectativas de ambos bandos para que tenga éxito son mínimas.

La suerte de los presos en cárceles israelíes es un asunto cargado de emotividad para los palestinos, los cuales consideran héroes a sus presos que hicieron sacrificios personales en la lucha para lograr un estado.

La excarcelación de reos, en particular los que cumplen cadena perpetua por tener "las manos manchadas de sangre", ayudará a darle al presidente palestino Mahmud Abas un mandato popular para probar suerte de nuevo en las conversaciones pese a que muchos palestinos consideran que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, no se toma en serio el acuerdo.

Los israelíes tienden a ver a los prisioneros como terroristas a sangre fría, y otras excarcelaciones realizadas previamente de prisiones de máxima seguridad en canjes provocaron agrias objeciones por parte del público, que incluyeron apelaciones ante la Corte Suprema.

Para el gobierno de Israel, aprobar la libertad para presos que se negó a excarcelar en el pasado, aunque sea en etapas y vinculada al progreso de conversaciones, significa la prueba más difícil hasta ahora sobre sus deseos de lograr un acuerdo de paz.

Los palestinos exigían que el punto de partida para las conversaciones sean los límites establecidos en 1949 hasta la Guerra de los Seis Días en 1967, en la que Israel capturó Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén Oriental.

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El periodista de The Associated Press Ian Deitch en Jerusalén contribuyó a este despacho.