El Salvador: Insulza reitera apoyo a pacificación

El secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, reiteró el jueves su respaldo al proceso de pacificación en El Salvador, que inició con una tregua entre las principales maras o pandillas para reducir el índice de homicidios del país.

A su llegada, Insulza se reunió en privado con el presidente salvadoreño Mauricio Funes, el ministro de la Defensa Nacional, general David Munguía Payés, y el obispo castrense y policial, monseñor Fabio Colindres, uno de los promotores de la tregua entre las pandillas.

En breves declaraciones a los periodistas, Insulza dijo que con Funes habló de temas como "el problema de las drogas, el narcotráfico (en el hemisferio), incluso sobre los procesos (de pacificación) que se están viviendo en El Salvador".

"Ustedes bien saben que la OEA ha tenido una participación en el proceso que se abrió con la tregua entre las principales maras del país, que creemos que es un proceso que ha dado resultado", manifestó.

Insulza dijo que en la OEA están conscientes que la tregua entre las pandillas y el proceso de pacificación, "es un proceso que siempre tendrá altibajos", pero señaló que "para nuestra organización lo principal es la reducción significativa en la cantidad de homicidios que se ha producido en El Salvador en los últimos dos años".

Se refirió a la polémica interna por la tregua entre las pandillas, pero dijo que en la OEA "tenemos la obligación de mirar el cuadro general".

Y en seguida añadió: "la gran pregunta es, ¿día a día cuanta gente era asesinada, se moría en enfrentamientos, o en homicidios hace dos años atrás y cuanta (gente) muere hoy en día, y la cantidad de vidas que se han salvado en un esfuerzo muy importante?".

Manifestó que en la OEA han valorado especialmente la iniciativa de los municipios libres de violencia, que ha emprendido el gobierno y "estamos también apoyando esto".

También anunció que el viernes se reunirá con los diferentes sectores y personalidades involucradas en el proceso de pacificación, entre ellos los mediadores de la tregua monseñor Colindres y el ex guerrillero Raúl Mijango, así como con los alcaldes de los 11 municipios declarados libres de violencia "para ver de qué manera podemos apoyar sus esfuerzos".

El 9 de marzo de 2012, cuando se registraban 14 homicidios diarios, los líderes de Mara Salvatrucha y Barrio 18 acordaron una tregua para reducir la violencia, incluido el acuerdo de no disputarse territorios.

La tregua entre las maras o pandillas se alcanzó con la intermediación de monseñor Colindres y del ex guerrilllero Mijango, en representación de la sociedad civil.

Luego las pandillas se unieron a la iniciativa para ampliar la tregua y crear "zonas de paz" o "municipios libres de violencia", donde se espera no se cometa ningún delito.

Las maras o pandillas, responsables de la mayoría de crímenes que se cometen en el país, sobre todo homicidios y extorsiones, mantienen presencia en populosos barrios del país y según estudios del Ministerio de Seguridad están integradas por más de 60.000 jóvenes y adolescentes, de los cuales más de 10.000 están presos.

Según cifras de un censo oficial en 184 de los 262 municipios del país, se estima que los miembros de pandillas y sus familias llegarían a 470.242 personas. Casi 10% de la población tiene relación con las pandillas o vive de las pandillas.