Jorge Alejandro Luis, el nuevo príncipe británico

El principito británico ya tiene nombre: Jorge Alejandro Luis.

El anuncio del miércoles de que el príncipe Guillermo y su esposa Catalina habían escogido un nombre impregnado de historia británica surgió mientras las autoridades reales dieron a entender que los flamantes padres piden un tiempo de tranquilidad alejados de los lentes de las cámaras y la locura que acompaña el nacimiento de su primogénito.

Aunque la noticia calmó la gran curiosidad por el nombre que escogería la familia, el tiempo y el interés que generó demostró cómo el futuro heredero de 2 días de nacido está ya en camino a una vida de fanfarrias y atención pública.

El miércoles el Palacio de Kensington dijo que Guillermo y Catalina estaban "encantados de anunciar" el nombre de su hijo, y agregó que el bebé de dos días de nacido y tercero en la línea de sucesión al trono será conocido como "su alteza real príncipe Jorge de Cambridge".

El nombre de Jorge, que comparten otros seis reyes británicos, le va bien al niño, tercero en la línea de sucesión al trono británico, y era uno de los favoritos entre los apostadores. Es el nombre que eligió para su reinado el padre de la reina Isabel II, Jorge VI, quien mantuvo el ánimo de la nación durante la Segunda Guerra Mundial.

Jorge significa granjero o quien trabaja la tierra. Fue el 12do nombre más popular para niños nacidos en Inglaterra y Gales en 2011. San Jorge, un mártir cristiano del siglo IV, es el santo patrono de Inglaterra.

Alejandro es el nombre de tres reyes medievales escoceses y Luis podría ser un homenaje a Lord Luis Mountbatten, el tío del duque de Edimburgo y el último virrey británico de India antes de la independencia de 1947. El padre de Guillermo, el príncipe Carlos, tenía una relación cercana con Mountbatten, quien fue asesinado por el Ejército Republicano Irlandés en 1979.

El anuncio de parte del príncipe Guillermo y Catalina, a dos días del nacimiento del bebé, fue rápido para los estándares reales. Isabel y Felipe, el duque de Edimburgo, se tomaron un mes antes de elegir el nombre de Carlos para el príncipe de Gales. La princesa Diana y el príncipe Carlos necesitaron una semana antes de definir los cuatro nombres de Guillermo.

Aunque la regla indica que un monarca reine con su nombre de pila, el príncipe no está totalmente atado a Jorge, como lo indican los antecedentes. El primer nombre de Jorge VI era Alberto pero eligió su cuarto nombre para usarlo como soberano en honor a su padre Jorge V.

Las autoridades del palacio dijeron que Guillermo y Catalina pasarán un tiempo "en la privacidad y el sosiego para conocer a su hijo". Quizá algo que los tenga ocupados será cómo proteger a su hijo del gran interés público y de los medios de comunicación.

Por ahora la relación del joven príncipe con los medios de comunicación parece haber tenido un buen comienzo, una buena señal para una familia real que ha tenido momentos de tensión con la prensa.

El bebé durmió durante sus primeros retratos el martes fuera del Hospital St. Mary de Londres, donde sus padres sonrieron mientras platicaron relajados con los reporteros.

"Me preguntaba ¿es una actuación merecedora del Oscar?", dijo Ingrid Seward, editora en jefe de la revista Majesty. "Pero creo que estaban tan genuinamente felices que querían presumir al bebé".

Tras abandonar el hospital el martes la pareja le presentó el bebé a su tío, el príncipe Enrique, y a su bisabuela, la reina Isabel II, quien estaba entusiasmada por ver al bebé antes de salir a Escocia esta semana para sus vacaciones anuales de verano. Después se dirigieron a la casa de los padres de Catalina en un pueblo cerca de Londres, como hacen tantas otras familias con sus recién nacidos.

En las últimas décadas ha habido tanto drama en la realeza que es fácil olvidar que Guillermo tuvo, según los estándares reales, una infancia relativamente normal.

El turbulento matrimonio de sus padres terminó en divorcio, pero el príncipe Carlos y la princesa Diana eran unos padres dedicados que trataron de pasar tanto tiempo como les fue posible con sus hijos, aunque con ayuda de nanas. La reina estaba en giras oficiales por meses cuando los niños eran pequeños, pero Carlos y Diana llevaron a Guillermo a una gira por Australia cuando tenía sólo 9 meses de edad.

La reina se educó en casa siguiendo la tradición real, pero envió a sus hijos a internados y Carlos y Diana hicieron lo mismo con Guillermo y Enrique, para quienes eligieron Eton, una de las más grandes y prestigiosas escuelas de varones en el país.

"La infancia de Guillermo fue normal según los estándares de la clase media alta, escuelas privadas, vacaciones caras, McDonald's en una parte exclusiva de la ciudad en vez de una zona mala", dijo el historiador real Robert Lacey. "Creo que veremos más de lo mismo".

Lacey cree que el origen de clase media de Catalina también servirá para que su hijo tenga una visión más amplia del mundo que algunos de sus predecesores reales. Los abuelos maternos del bebé, Carole y Michael Middleton, son millonarios por su propio trabajo y dirigen una empresa de productos para fiestas desde el pueblo de Bucklebury, al oeste de Londres.

"Del palacio de Buckingham a Bucklebury, esos son los dos elementos que estarán en la crianza del niño", dijo Lacey.

Lacey subrayó que por parte de Catalina el príncipe tiene un "abuelo que comenzó trabajando como despachador de tráfico aéreo en el Aeropuerto Heathrow y una abuela que comenzó como aeromoza y creció en un edificio de interés social, que venía de una zona minera en Durham (en el norte de Inglaterra). Todo eso le será transmitido".

El bebé es el primer futuro monarca que crecerá en la era de Twitter, Facebook y otros sitios de socialización que le darán una "visión increíble sobre cómo viven y respiran el país y la población que se supone debe representar", dijo Lacey.

"En la Edad Media había leyendas de princesas idealistas que se vestían con ropas comunes para salir a las calles de la ciudad de noche y ver cómo vivían sus súbditos. Los medios electrónicos, con todo y sus peligros, le dan esta nueva dimensión a un heredero".