Peter O'Toole falleció este domingo en Londres. Tenía 81 años pero en el imaginario colectivo, su imagen se conservará eternamente joven y atractiva, cabalgando a lomos de un dromedario por el desierto del Wadi Rum jordano mientras sonaban los acordes de la música de Maurice Jarre en Lawrence de Arabia. Así es la magia del cine, que en los sesenta le convirtió en leyenda. Una leyenda que le persiguió durante su carrera y que a menudo le encasilló en grandes producciones históricas, como si todos siguieran viendo en él al legendario héroe del desierto.

Lawrence de Arabia (1962): Peter O'Toole tenía 30 años cuando encarnó bajo las órdenes de David Lean al oficial inglés que le dio fama mundial. Desde entonces, su imagen y su hermosa mirada quedaron definitivamente asociados a este personaje. A pesar de que su interpretación de Lawrence de Arabia le convirtió en uno de los iconos del cine, con este papel se inició también la tormentosa relación que el actor irlandés estableció con la Academia de Hollywood: O’Toole logró la primera de sus ocho infructuosas nominaciones al Oscar, pero ese año la codiciada estatuilla fue a parar a Gregory Peck por Matar a un ruiseñor. Actualmente hoy está considerado uno de los grandes errores de la Academia, pero es que por aquel entonces O’Toole no tenía una carrera sólida en Hollywood, donde solo había interpretado papeles secundarios. De hecho no fue la primera opción para interpretar al díscolo británico enviado a Oriente Medio para fomentar la Rebelión árabe contra los turcos. Antes habían pasado por el casting Marlon Brando y Albert Finney. La película sí se llevó 7 Oscars, incluido el de Mejor Película y Mejor Director.

Becket (1964): Tras el éxito de Lawrence de Arabia, O'Toole se convirtió en uno de los actores de más renombre de Hollywood y protagonizó numerosos filmes en las décadas de los sesenta y los setenta. Su siguiente papel destacado fue en Becket, un filme de Peter Glenville en el que interpretó al rey Enrique II de Plantagenet. Le daba la réplica nada más y nada menos que Richard Burton, que encarnaba al arzobispo de Canterbury, acérrimo enemigo del rey. Ambos fueron nominados al Oscar en la categoría de Mejor Actor (la segunda para O'Toole), pero ese año Rex Harrison fue el que se llevó el gato al agua por My Fair Lady. Cuatro años después, O'Toole volvió a dar vida al rey Enrique II: fue en El león en invierno (de Anthony Harvey) junto a Katharine Hepburn y le valió su tercera nominación de la Academia.

El hombre de La Mancha (1972): El actor irlandés dio vida a Miguel de Cervantes y a su más afamado personaje en esta película dirigida por Arthur Hiller y basada a su vez en el célebre musical de Broadway. Sophia Loren interpretó a Dulcinea y James Coco a Sancho Panza.

Calígula (1979): No todo fueron reconocimientos por parte de Hollywood. Peter O'Toole fue muy criticado por su participacion en esta película de Tinto Brass en la que encarnaba al emperador Tiberio. Calígula narra la vida del célebre emperador romano famoso por sus crueles métodos para ocupar el trono y sus aficiones por las orgías y fue calificada como pornográfica en numerosos países por sus escenas de sexo. Malcolm McDowell y Helen Mirren completaban el reparto.

El último emperador (1987): Su vuelta al olimpo del cine llegó con esta pelíicula de Bernardo Bertolucci ganadora de nueve premios Oscar (incluido el de Mejor Película). Fue la primera producción con autorización de las autoridfades chinas para rodar escenas en el interior de la Ciudad Prohibida de Pekín.

Troya (2004): Sin duda las grandes producciones históricas marcaron su carrera. En esta de Wolfgang Petersen (protagonizada por Eric Bana, Orlando Bloom y Brad Pitt) tuvo un pequeño papel secundario.

Venus (2006): Con 74 años, O'Toole demostró que seguía estando en forma y obtuvo su última nominación al Oscar. Lo hizo con esta película en la que daba vida a Maurice, su primer papel protagonista en casi dos décadas, aunque poco pudo hacer ese año ante el favorito Forest Whitaker (El último rey de Escocia). Previamente, O'Toole ya había conseguido sin embargo la codiciada estatuilla. Fue en 2003, pero fue en reconocimiento a toda su trayectoria, algo que no agradó al irlandés, que llegó a negarse a recibirlo en un principio y pidió más tiempo para poder ganar el premio por un papel.

Ratatouille (2007): Peter O'Toole puso lo voz en esta película animada de Pixar a Anton Ego, el amargado crítico gastronómico que sucumbre ante la receta final de Remy, una rata con aspiraciones a Estrellas Michelin. Una dulzura de película...

Los Tudor (2008): Aparició en varios episodios de esta serie de televisión de Showtime que recreaba el reinado del polémico Enrique VIII (encarnado por Jonathan Rhys Meyers), interpretando al Papa Pablo III.

Katherine of Alexandria (2014): Para el año que entra está previsto que se estrene esta película de Michael Redwood que narra la vida de Catalina de Alejandría, una mártir cristiana del siglo IV que fue condenada a muerte por criticar públicamente a los dioses romanos.