Exhibición explora los vínculos de Frida y Diego con Polonia

Una nueva exhibición de arte que explora la poco conocida conexión de Frida Kahlo y Diego Rivera con Polonia le presenta obras inspiradas en las culturas indígenas mexicanas a un público europeo que...

Una nueva exhibición de arte que explora la poco conocida conexión de Frida Kahlo y Diego Rivera con Polonia le presenta obras inspiradas en las culturas indígenas mexicanas a un público europeo que rara vez las ha visto.

"Frida Kahlo y Diego Rivera. Contexto polaco" incluye emblemáticos autorretratos de Kahlo y pinturas de Rivera junto con obras de dos artistas nacidas en Polonia.

La muestra también narra la historia de la misteriosa desaparición de la pintura de Kahlo "La mesa herida" tras su exposición en Polonia en 1955.

Los organizadores esperan poder incluso llevar a la resolución de este misterio. Piden que cualquiera que tenga una pista o información se manifieste.

La exhibición estará abierta desde el jueves hasta el 21 de enero en el Centro de Cultura ZAMEK en Poznan.

Incluye 29 obras de Kahlo, la mayoría de la Colección de Jacques y Natasha Gelman que se legó al Museo Metropolitano de Arte en Nueva York. Hay 10 pinturas de Rivera, más conocido por sus grandes murales que no pueden trasportarse. Pantallas de video que muestran estas grandes obras proporcionan un espectro más completo de su trabajo.

La muestra también incluye piezas de dos artistas polacas vinculadas con la pareja.

Una es la fotógrafa Bernice Kolko, quien tomó fotos de Kahlo durante sus últimos años de vida, incluso en momentos tan íntimos de la artista como su lecho de muerte y su funeral. La otra es Fanny Rabel, quien fue estudiante de Kahlo y aprendiz de Rivera, y que se convirtió en una de las primeras mujeres muralistas en México.

"Esta es una exhibición que tiene muchos contrastes, con obras muy conocidas y obras desconocidas", dijo la curadora Helga Prignitz-Poda.

Los organizadores incluyeron una foto de “La mesa herida” desaparecida, una pintura surrealista que se exhibió en público por última vez en 1955 en Varsovia. Polonia era un estado satélite soviético en ese entonces y Kahlo, una comunista, lo donó a la Unión Soviética, que "no estaba complacida con el regalo". Las autoridades soviéticas de la época favorecían el realismo socialista, explicó Prignitz-Poda.

Nadie sabe qué sucedió con el cuadro. Una teoría es que a los soviéticos les disgustó tanto que lo destruyeron.

Entre las pinturas hay varias obras clave de Kahlo, como "Autorretrato con mono" y "Autorretrato como Tehuana", también conocido como "Diego en mi pensamiento". La obra muestra a Kahlo atrapada en una red con un pequeño retrato de Rivera en la frente, en una aparente referencia a su continua obsesión con el esposo que la traicionó con otras mujeres.

Un gran retrato de Rivera de Natasha Gelman, la coleccionista de arte, también forma parte de la muestra.