Los miles de sudafricanos que abarrotan el estadio FNB de Soweto, en Johannesburgo, para participar en una ceremonia religiosa en honor a Nelson Mandela saludaron este martes con júbilo al presidente de EU, Barack Obama, al advertir su llegada al estadio.

Obama fue de los últimos mandatarios al llegar al servicio religioso, casi una hora después de que hubiera dado comienzo.

Hay que recordar a Nelson Mandela como un icono, Madiba resistió Durante su discurso, Obama ensalzó la figura del expresidente sudafricano. "Mandela nos enseñó el poder de la acción, pero también el poder de las ideas (...) Cambió las leyes, pero también cambió los corazones", señaló Obama.

"Tenemos que reflexionar con honestidad y preguntarnos ¿cómo aplico las lecciones de Madiba en mi propia vida? Es algo que yo me pregunto como hombre y como presidente", añadió.

"Mandela tradujo la ira de millones de sudafricanos que habían sido humillados y luchó como el sistema que había encarcelado a personas como él, Madiba metió bajo disciplina a su furia", recuerda Obama. "Hay que recordar a Nelson Mandela como un icono, Madiba resistió", asegura Obama y el público rompe a aplaudir.

Las cerca de 80.000 personas que, bajo un diluvio que no ha dado tregua a los participantes desde primera hora de la mañana, miraban las pantallas del estadio advirtieron por sorpresa que Obama ya se encontraba en el graderío de autoridades. A diferencia de la mayoría de mandatarios, Obama no accedió a pie y simplemente saludó a los asistentes, acompañado por su esposa, Michelle Obama.