Pocos días después de la firma de un cese del fuego bilateral entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y el Ejército de Liberación Nacional, el grupo guerrillero atacó el segundo mayor oleoducto del país.

Santos publicó el miércoles en su cuenta de Twitter un mensaje en el que rechazó enérgicamente el atentado “que afecta a la población civil y deja grave daño ambiental”.

El ataque se produjo la víspera cuando supuestos miembros del ELN activaron un artefacto explosivo en un tramo del oleoducto Caño Limón-Coveñas, cerca de la población de Teorama en el departamento del Norte de Santander, fronterizo con Venezuela. El ataque produjo el derrame de crudo en varias quebradas de la zona.

Recientemente en la ciudad ecuatoriana de Quito los delegados del gobierno de Santos y del ELN -que negocian un acuerdo de paz desde febrero- habían declarado un alto el fuego a partir del 1 de octubre y hasta la segunda semana de enero.

El tesorero del municipio de Teorama, Hebert Fallares, dijo a la radio local RCN que el derrame de crudo en esa zona afectó cultivos de cacao, plátano, yuca y maíz y a unas 700 familias.

A su vez, Juan Camilo Restrepo, jefe de la delegación del gobierno en los diálogos con el grupo guerrillero, señaló en un comunicado que “parecería que con estos insensatos prólogos el ELN quisiera entrar al cese el fuego el próximo 1 de octubre con el mayor repudio y descrédito posible ante la opinión pública colombiana”.

Horas después, el vicepresidente Oscar Naranjo dijo a periodistas que “esto no es un ataque contra la industria petrolera, es un ataque contra la humanidad porque siembra destrucción, deteriora el medio ambiente gravemente. Se equivoca el ELN pensando que con ataques de esa naturaleza valorizan su palabra en la mesa de negociación. El gobierno no se deja chantajear, el gobierno no se deja presionar y es un gran error del ELN persistir en ese tipo de actividades”.

En los últimos cinco días las autoridades colombianas han capturado en diferentes partes del país, especialmente en el norte, a más de una docena de miembros del ELN a quienes les decomisaron fusiles y pistolas. Según el Ministerio de la Defensa el grupo guerrillero tendría unos 1.500 miembros.

La petrolera estatal colombiana Ecopetrol, que controla el oleoducto atacado, señaló que en lo que va del año se han registrado 45 atentados contra el ducto que han causado derrames de crudo y contaminado varios ríos. El año pasado fueron más de 50 atentados, agregó.

Ecopetrol enviaría en las próximas horas a 50 técnicos para reparar los daños apoyados por el ejército colombiano para asegurar la zona.

Caño Limón-Coveñas se extiende por 780 kilómetros y lleva unos 80.000 barriles de crudo diarios desde los campos petroleros del nororiente, en la frontera con Venezuela, hasta el puerto de Coveñas sobre la costa del Caribe.