Activistas: EEUU trata mal a migrantes embarazadas detenidas

Defensores de los derechos de los inmigrantes denunciaron el martes ante el Departamento de Seguridad Nacional lo que describieron como trato inhumano a las embarazadas detenidas, incluida una que...

Defensores de los derechos de los inmigrantes denunciaron el martes ante el Departamento de Seguridad Nacional lo que describieron como trato inhumano a las embarazadas detenidas, incluida una que sufrió un aborto espontáneo.

La Unión Americana de Libertades Civiles y otras organizaciones pidieron a la dependencia federal que investigara los casos de 10 mujeres que fueron detenidas en California, Texas y el estado de Washington.

En la denuncia se afirma que varias mujeres fueron retenidas durante semanas a pesar de un memorando que emitió el año pasado Thomas Hogan, quien actualmente es director interino del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), la dependencia que supervisa la custodia de los inmigrantes detenidos que ingresaron ilegalmente a Estados Unidos. En el documento se señala que, por lo general, no se debe detener a las mujeres embarazadas “salvo circunstancias extraordinarias o el requerimiento de una detención obligatoria”.

Abogados y activistas por los derechos de los inmigrantes que permanecen en centros de detención argumentan desde hace tiempo que dichas instalaciones causan daños físicos y psicológicos. Las autoridades federales afirman que la detención de inmigrantes es una parte necesaria para mejorar la seguridad fronteriza y reducir la inmigración ilegal.

En un comunicado, el ICE indicó que proporciona exámenes para detectar embarazos a todas las mujeres hasta los 56 años, y ofrece atención prenatal y acceso a especialistas para las mujeres que permanecen detenidas. Jennifer Elzea, portavoz de la agencia, dijo que está “comprometida en asegurar la salud, la seguridad y el bienestar de todos aquellos bajo nuestro cuidado”.

En un caso citado en la queja, una mujer de 31 años afirmó que no recibió atención médica después de llegar al puerto de ingreso de San Ysidro, en el sur de California, y decirles a los agentes que estaba embarazada, sangrando y adolorida. A la larga fue trasladada al Centro de Detención de la Mesa de Otay, donde se confirmó su embarazo. Sin embargo, varios días después el personal del centro encontró que había sufrido un aborto espontáneo.

Otra mujer, una hondureña de 28 años, acusó que el personal del centro detención familiar en Dilley, Texas, diagnosticó erróneamente que no estaba embarazada, cuando sí era cierto. Ella y su hijo de cinco años pasaron 16 días en Dilley, uno de dos centros de detención familiar en el sur de Texas, de acuerdo con la denuncia.

Los activistas señalan que no conocen la cifra exacta de mujeres embarazadas que se encuentran en los centros de detención. Pero Amy Fischer, directora de políticas del grupo activista RAICES, dijo que algunas mujeres no revelan su embarazo porque es producto de una violación.

“Para nosotros es inmensamente importante que contemos lo que está ocurriendo allá adentro”, señaló. “Nos hemos enterado que, en ocasiones, este tipo de quejas de hecho pueden ser muy efectivas, no solo para cambiar la política del ICE, sino para levantar el velo y la sombra de secreto que existe en esos centros de detención”.

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Nomaan Merchant está en Twitter como: https://twitter.com/nomaanmerchant