Nuevo sismo de 6,1, sacude México y causa pánico

Un nuevo temblor remeció el sábado el sur y centro de México, causando alarma en un país que apenas se recupera de dos poderosos terremotos que dejaron más de 400 muertos.El Servicio Geológico de...

Un nuevo temblor remeció el sábado el sur y centro de México, causando alarma en un país que apenas se recupera de dos poderosos terremotos que dejaron más de 400 muertos.

El Servicio Geológico de Estados Unidos informó que el más reciente sismo tuvo una magnitud de 6,1 y su epicentro se ubicó a unos 18 kilómetros (11 millas) al sur-sureste de la población de Matías Romero, en Oaxaca, en sur del país.

Apenas el 19 de septiembre el país registró un sismo de magnitud 7,1 y poco más de dos semanas antes, el 7 de septiembre, otro de 8,1 golpeó el sur del país.

Además, el volcán Popocatépetl cerca de la Ciudad de México arrojó el sábado una nube de vapor con algo de ceniza de unos dos kilómetros (una milla) de extensión, pero los expertos indicaron que no está relacionada con los sismos. La montaña de 5.426 metros (17.797 pies) de altura ha estado efectuando erupciones periódicas desde 1994.

Oaxaca fue el lugar más afectado por el sismo de principios de septiembre -el más poderoso en la historia reciente del país- que dejó al menos 96 muertos.

El gobierno de Oaxaca informó en comunicado que algunas casas colapsaron y una mujer murió cuando la pared de su casa le cayó encima en la comunidad de Asunción Ixtaltepec.

Cuatro personas resultaron lesionadas en Juchitán y tres más en Tlacotepec, aunque su vida no corría peligro. Otra persona tuvo una fractura de clavícula en la localidad de Xadani. Además, tres hoteles y dos iglesias resultaron dañadas y un puente se colapsó.

Bettina Cruz, residente en Juchitán, dijo vía telefónica con la voz temblorosa que se sintió “horrible”.

“Se terminaron de caer las casas que todavía estaban de pie”, dijo. “Está difícil, todos estamos en la calle”.

Cruz es integrante de un colectivo social que apoya a las víctimas del terremoto del 7 de septiembre.

Nataniel Hernández relató telefónicamente desde Tonalá, en el estado sureño de Chiapas, que fue uno de los movimientos que más ha sentido hasta ahora.

“Desde el 7 de septiembre no ha dejado de temblar”, dijo. Tonalá es una localidad también afectada por el sismo de principios de mes.

Paulo Caruso, geofísico del Servicio Geológico estadounidense, dijo que el nuevo temblor fue una réplica del sismo de 8,1 y que después de esa sacudida los edificios quedan más vulnerables.

“Así que un sismo más pequeño puede provocar que los edificios dañados se caigan”, dijo Caruso.

El presidente Enrique Peña Nieto señaló en su cuenta de Twitter que entre los daños registrados está un puente afectado y algunas estructuras con daños previos que se cayeron.

Jaime Hernández, director de la Comisión Federal de Electricidad, dijo que el sismo dejó sin energía a 327.000 hogares y negocios en Oaxaca, aunque en cuestión de horas se restableció el servicio al 72% de ellos.

El más reciente temblor también sacudió algunos edificios en la Ciudad de México, donde cuatro días antes se cayeron decenas de inmuebles por otro sismo de 7,1. Hasta ahora han fallecido 305 personas por este terremoto, 167 de ellas en la capital del país.

Varias personas salieron de sus casas y hoteles sin que hasta ahora se reportaran mayores daños.

En el Hospital General Xoco, donde se atiende a un importante número de heridos por el sismo del 19 de septiembre, los empleados ordenaron a las visitas evacuar el lugar cuando comenzó a sonar la alarma sísmica.

Una de ellas fue Syntia Pereda, de 43 años, quien vaciló en dejar a su novio, Jesús González, que dormía en una cama del hospital. El hombre de 49 años cayó del balcón de un tercer piso donde trabaja el día del sismo, y aún aguardaba que lo sometieran a una cirugía.

“Ya nos estamos acostumbrando a esto”, dijo Pereda. “Cada ratito oímos la alarma... sea lo que Dios quiera”.

En los hoteles, la gente comenzó a ser evacuada apenas sonó la alarma.

“Cuando escuché que había que evacuar sí me asusté”, dijo Alejandra Castellanos, una guatemalteca de 27 años que estaba en el segundo piso del hotel Galería Plaza, cerca de Reforma, una de las avenidas más emblemáticas de la capital.

“Pensé, ‘otra vez no’”, dijo la mujer.